Trabajadores de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) representados por el sindicato AEFIP Córdoba, expresaron su firme rechazo al anuncio del Gobierno nacional de disolver la AFIP y a través de su secretario general, Javier Varetto, cuestionaron que para ello los funcionarios nacionales utilizan “argumentos falsos” como los supuestos sueldos millonarios de empleados y hablan de “improvisación” en la decisión del presidente Javier Milei

A través de un decreto, el presidente Milei resolvió crear una nueva  Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), bajo la órbita del Ministerio de Economía. 

Varetto calificó la decisión como "errónea" y adelantó que se profundizarán las medidas de protesta por parte de los trabajadores, tras los tres días de paro y asambleas por horas llevados a cabo desde el miércoles 23 al viernes 25 de octubre, incluyendo la delegación de San Francisco.

"Entendemos que la decisión que viene impulsando el Gobierno, que se ratificó con un decreto, es errónea. Creemos que es un error atacar uno de los organismos nacionales que funciona, y además que funciona bien y de manera eficiente", afirmó Varetto, subrayando que los trabajadores rechazan la medida y que, de no haber un cambio de postura por parte del Ejecutivo, intensificarán sus acciones. "Hubo medidas en todo el país que fueron contundentes de todos los trabajadores que representamos", añadió, refiriéndose tanto a la AFIP como a los trabajadores aduaneros representados por SUPARA.

El gremialista también mostró preocupación ante los anuncios de despidos masivos de 3.100 trabajadores de AFIP desde el Gobierno, y consideró sus argumentos "parciales o falaces", particularmente la afirmación de un "sobredimensionamiento de personal". 

En cuanto a la realidad en la Dirección Regional Córdoba, detalló que desde 2019 se jubilaron 125 trabajadores y solo ingresaron entre 20 y 25 nuevos empleados, subrayando que "todos los trabajadores son de planta permanente".

Argumentos del Gobierno y su impacto en los trabajadores

El dirigente gremial cuestionó los datos presentados por el Gobierno sobre los salarios en la AFIP, en particular los supuestos sueldos elevados de funcionarios. "El gobierno plantea el argumento de sueldos astronómicos de 32 millones de la administradora Federal y de 17 millones de los directores. Si es así, entendemos como trabajadores que tiene que corregir esos montos astronómicos. Pero lo que no menciona es que está hablando de 30 o 40 funcionarios políticos designados por el propio Gobierno, fuera del convenio colectivo", aclaró.

Además, Varetto subrayó que estos sueldos no representan la realidad de la mayoría de los trabajadores de la AFIP, muchos de ellos con más de 30 años de antigüedad y pertenecientes a un colectivo altamente profesional. "El promedio salarial está muy lejos de esos números que mencionan. El conjunto de los trabajadores de la AFIP tiene una realidad salarial promedio alejada de esos sueldos astronómicos", señaló.

El gasto del cambio de nombre y la improvisación del Gobierno

Otro de los puntos de crítica que destacó Varetto fue el gasto que conllevará la transformación de la AFIP en ARCA. Según su análisis, el mero hecho de cambiar el nombre del organismo implicará una serie de costos que superarán los supuestos ahorros que el Gobierno busca generar. "El simple hecho del cambio de nombre significa toda una inversión que va a tener que hacer el Gobierno: desde los vehículos, edificios, dominio de los edificios, hasta el papel membretado y los sobres. Todo eso lo pagarán los contribuyentes", explicó.

Varetto también afirmó que detrás de esta medida se percibe una clara "improvisación" por parte del Ejecutivo, sugiriendo que la urgencia en la emisión del decreto responde a las medidas de fuerza impulsadas por los trabajadores de la AFIP y la Aduana. "Creo que el decreto sale ahora acelerado porque están molestando las medidas de acción y de rechazo que hemos iniciado, y que se han sentido en todo el país", manifestó.

Flexibilización de controles y grandes intereses económicos

En cuanto al trasfondo de la medida, Varetto insinuó que el verdadero objetivo del Gobierno no es reducir costos ni mejorar la eficiencia del organismo, sino flexibilizar los controles tributarios para beneficiar a grandes intereses económicos. "La única explicación que podemos encontrar es que lo que busca el Gobierno es flexibilizar los controles. Y no estamos hablando de trabajadores monotributistas o jubilados, sino de flexibilización para grandes intereses económicos", advirtió.

Finalmente, el dirigente gremial llamó a una reflexión sobre las prioridades del Ejecutivo, instando a que se enfoquen en una reforma tributaria que promueva mayor equidad e igualdad, en lugar de atacar a un organismo que, según su criterio, "funciona y es eficiente". "A este Gobierno y a los anteriores nos hemos cansado de presentar propuestas de reformas tributarias. Deberían dedicarse a eso, en vez de insistir con la baja de impuestos y que en realidad hasta ahora lo único que ha hecho es subir impuestos, aunque no es algo que decidamos los trabajadores", concluyó.