El polémico video de los marinos chilenos que entonan cánticos xenófobos contra argentinos, bolivianos y peruanos por el borde costero de Viña del Mar convulsionó sobremanera el verano político chileno. Ayer, menos de 24 horas después de recibir la orden de investigar, la armada chilena entregó al gobierno del presidente Sebastián Piñera el informe exigido por el Ministerio de Defensa.

El expediente, con el cual el gobierno aseguró estar "conforme", reafirmó la veracidad del video, identificó a los 27 grumetes que participaron del hecho y fijó un plazo de 20 días para establecer las sanciones correspondientes.

Pese a que gran parte del arco político chileno exigió los máximos castigos para los responsables , el ministro de Defensa subrogante, Alfonso Vargas, afirmó que el cántico fue improvisado y que, en principio, la mayor sanción recaería sobre el sargento segundo, que oficiaba de instructor.

"El informe no establece si estos cánticos xenófobos son habituales. Lo que ocurrió aquí es que uno de los grumetes improvisó. Las letras obviamente fueron ofensivas y no estamos de acuerdo [...] No tiene ninguna lógica que la sanción sea a los 27 grumetes, no todos ellos tendrían la misma responsabilidad", explicó Vargas.

De acuerdo con la investigación, el incidente ocurrió a las 16 del lunes 28 de enero, cuando un grupo de 27 aspirantes a marinos del área de mecánica e ingeniería de la Academia Politécnica Naval hacía ejercicio desde Las Salinas -avenida costera donde se ubica la escuela- hacia el reloj de Flores -uno de los principales atractivos turísticos de Viña del Mar-, para luego regresar a la base.

En la avenida Perú, atestada de turistas, entonaron el polémico cántico: "Argentinos mataré, bolivianos fusilaré, peruanos degollaré".

En Chile, el incidente, con ribetes de escándalo diplomático, sorprendió en sus vacaciones a todas las autoridades involucradas.

Mientras Piñera pasa unos días de descanso en el lago Caburgua -el mismo destino de la ex presidenta Michelle Bachelet, en el sur del país-, los responsables de las carteras afectadas tampoco están presentes en Santiago.

El ministro de Defensa, Rodrigo Hinzpeter, debió ser reemplazado por el subsecretario de fuerzas armadas, Alfonso Vargas, y el comandante en jefe de la armada, Edmundo González, por el vicealmirante Enrique Larrañaga.

Pese a ello, la crisis ha sido bien llevada, dijeron fuentes de gobierno, que confirmaron las silenciosas gestiones diplomáticas que se hicieron con la Argentina, Perú y Bolivia con el objetivo de superar cuanto antes el incidente.