Por segunda vez en menos de tres meses, el gobierno del socialista Antonio Bonfatti relevó ayer a la cúpula de la policía provincial, en medio de la crisis institucional que atraviesa la fuerza local y los cruces entre la administración santafesina y el gobierno nacional por la seguridad.

El ministro de Seguridad provincial, Raúl Lamberto, informó sobre el relevamiento del jefe de la policía, Cristian Sola, y del subjefe, José Luis Romitti, y luego encabezó la ceremonia en la que asumieron al frente de la fuerza Omar Odriozola y Raúl Ardiles.

Sola, quien está investigado por supuesto enriquecimiento ilícito, había reemplazado al ex jefe policial Hugo Tognoli, que fue desplazado tras quedar envuelto en una causa por narcotráfico, episodio que inició el enfrentamiento entre Bonfatti y la Casa Rosada.

El flamante jefe policial, en tanto, se encontraba al frente de la Unidad Regional I, departamento La Capital y previamente había estado a cargo de la Unidad de Protección a Testigos y Querellantes de la provincia.

Si bien la Gobernación no dio explicaciones por el pase a retiro de Sola, se interpretó como un movimiento en el marco de la reestructuración de la fuerza que lleva adelante Bonfatti, tras el escándalo que había desatado la abrupta salida de Tognoli, vinculado al narcotráfico.

El ministro de Gobierno provincial, Rubén Galassi, remarcó a Cadena 3: “En la anterior gestión también hubo jefes que tuvieron más tiempo. Estamos en una época del año en que los cambios eran necesarios. Se dan en una coyuntura complicada”.

Este lunes, también volvieron los cruces entre la Casa Rosada y la administración provincial, luego de que el secretario de Seguridad, Sergio Berni, cuestionara a Bonfatti por el narcotráfico.

Según el funcionario nacional, el mandatario provincial "roza la complicidad por acción u omisión" con las drogas.

"Rosario se ha convertido en un caos", afirmó Berni y sostuvo que "los civiles siempre quedan en el medio del fuego entre los narco delincuentes".

El secretario de Seguridad atribuyó esa situación a que "no hubo un compromiso ni responsabilidad por parte del poder político de actuar en consecuencia".

A su entender, en Santa Fe "hay una policía totalmente sospechada de connivencia con el narcotráfico".