Este verano, Mateo y Milena Mondino eligieron viajar a Brasil junto a su mamá Claudia Alissio, en una iniciativa que tuvo por objetivo descansar de la rutina diaria.

La familia eligió como destino Praia dos Ingleses, una playa situada en Santa Catarina, en el municipio de Florianópolis, capital del Estado de Santa Catarina.

“Fue un viaje en familia para descansar y cargar pilas”, contó Milena.

El destino

La elección de la playa tuvo que ver con una recomendación de amigos, que  la señalaron como “tranquila” y de la que destacaron el “mar de agua clara”. “Realmente hermoso, así era. No conocíamos esa parte, solo Camboriú de lo que es Brasil”, expresó la joven.

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Sol, playa y cosas ricas

Milena contó que una vez en el lugar se dedicaron a descansar… y a comer. “Allá nos dedicamos como dijimos a descansar, mucho sol y playa ¡y comida, obvio! Tuvimos la suerte de que hizo días hermosos, así que pudimos hacer playa. A la noche salíamos a dar una vuelta al centro, que es chico, no tiene tanta cantidad de locales como lo que es Casnasvieras, por ejemplo”, resumió.

En hotel también se divirtieron, aprovechando las actividades programadas para los visitantes. Entre otras cosas disfrutaron de una demostración de capoiera y de un concurso de caipirinhas.

Muchos argentinos

Milena destacó que la gente fue “muy agradable”. “Ellos viven del turismo y lo saben, son muy cordiales, todo el tiempo están bailando los que venden en la playa, pasan vendiendo cosas y te hacen reír mucho”, contó.

Y subrayó que la playa estaba llena de argentinos: ”ellos mismos dicen que ya copamos sus playas”.

La playa

Los tres coincidieron en que lo más lindo del viaje fue la playa. “Es hermosa. Fuimos a Bombinhas y Canasvieras pero no es lo mismo. Las playas son muy lindas también, pero estaban demasiado congestionadas de gente, y cuando la marea empieza a subir queda aún menos lugar”, detalló Milena.

La comida

En cuanto a la comida, la familia se dio varios gustos. “Comimos de todo, pastas, muchas frituras de pollo y pescado que es de lo que más se come allá, muchas ensaladas y obvio arroz, a todo le ponen arroz”, reveló.

Y agregó: “En la playa comíamos choclo, choripán, sándwiches, probábamos todo lo que pasaban vendiendo”.

Una anécdota

Como anécdota del viaje, Milena mencionó que en la visita al shopping, a pesar de ir decididos a darse “algún gustito”, no pudieron traerse nada. “La moda brasileña es muy rara (risas), con muchas estampas y demasiado coloridas. Los tacos súper altos, con mucho brillo, así que fue increíble no gastar en eso. Aparte, estaba todo bastante caro”, aseguró.

El idioma

Ninguno de los tres tuvo inconvenientes con el idioma ya que, indicaron, en Brasil están acostumbrados a recibir argentinos. “Se hacen entender bien”, subrayaron. 

Los precios

El cambio de moneda los afectó este año. “Está todo bastante caro. Por ejemplo una caipis en la playa cuesta 15 o 20 reales. No es como otros años que convenía e íbamos a comprar también”, lamentaron.