A la 1 de la madrugada, con el 71 por ciento de las mesas escrutadas, Unión por Córdoba se imponía en la provincia de Córdoba como fuerza ganadora de las elecciones, con el 38,52 por ciento de los votos.

Detrás quedaba el radicalismo, con Oscar Aguad como candidato, con el 33,96 por ciento, y en tercer lugar Eduardo Accastello, con el 17,84 por ciento. El cuarto puesto fue para Liliana Olivero, con el 5,20 por ciento de los votos.

Aunque primero pidió prudencia para proclamar un ganador, según Schiaretti, el candidato de la UCR le llamó para felicitarlo.

Autoproclamados. Apenas pasadas las 22, y cuando todavía los resultados oficiales en la página de la Justicia de Córdoba daban cuenta de apenas 25 por ciento de las mesas escrutadas, el candidato a gobernador de Unión por Córdoba, Juan Schiaretti, se subió al palco armado en su partido para festejar la victoria y proclamarse ganador.

El candidato de Unión por Córdoba inició su discurso con una sentida dedicatoria del triunfo a su "amigo y compañero de ruta de toda la vida, José Manuel de la Sota" y acto seguido agradeció la presencia del precandidato presidencial por UNA (rival en las Paso de De la Sota), Sergio Massa, y los llamados de otros dos candidatos a la Presidencia: Mauricio Macri y Daniel Scioli. También lo llamaron, según contó Schiaretti, el candidato a vice del kirchnerismo, Carlos Zannini; y el intendente de la ciudad, Ramón Mestre.

En su discurso reiteró sus principales promesas de campaña y se comprometió a trabajar con diálogo y participación, con las otras fuerzas políticas y las organizaciones sociales.

Antes, Martín Llaryora había arengado a recuperar la Capital, agradeció el triunfo en su pago chico, San Francisco; y cerró con un efusivo "Vamos Córdoba carajo".

Cerró De la Sota, quien destacó la quinta victoria consecutiva en una provincia crítica y exigente como Córdoba.