La propia vivienda familiar, allí donde debía sentirse segura, fue el lugar del horror para una niña en un barrio de la ciudad. Un hombre fue detenido en ese lugar acusado de haber abusado sexualmente de su hija de nueve años. Un caso aberrante más que sucede en San Francisco, uno de tantos otros. Pero, afortunadamente, pudo llegar a la Justicia. Es la otra cara de este doloroso problema: se denuncia más y gracias a ello surgen las condenas.

El fiscal de Delitos Complejos, Bernardo Alberione, que investiga por estas horas este aberrante hecho, entre otros, no duda en afirmar que la cantidad de casos que viene investigando es “alarmante”, y resalta que el daño que cada uno ocasiona es “tremendo” e impacta directa como indirectamente en el entorno familiar.

A la par, Alberione tiene desde hace pocos días otra causa que involucra a una adolescente que denunció a un docente del colegio secundario Fasta, al que asiste. En este caso se trata de un presunto abuso sexual simple.

“Son constantes los casos y la respuesta que podemos dar es judicial, porque los casos denunciados son llevados a juicio y tienen condena”, analizó el fiscal ante la consulta de El Periódico.

Al haber denuncias, hay juicios

El Ministerio Público Fiscal (MPF) informó hace un tiempo que no tiene cifras actualizadas de denuncias y causas de abusos sexuales. Pero las fiscalías especializadas en la temática en la provincia aseguran que en la actualidad son más las causas que se elevan a juicio que las que se archivan.

Según informaron a El Periódico desde la Cámara Criminal y Correccional de San Francisco, en el primer trimestre del año –de febrero a abril- período con actividad judicial, hubo 12 audiencias por casos de abuso sexual: cuatro por mes en promedio.

Abusos sexuales: se denuncia más y hay más condenas pero falla la prevención

Entre ellos se destacó una condena hacia un hombre de Las Varillas que recibió 20 años de prisión, acusado de abuso sexual en perjuicio de tres menores de edad de su entorno familiar. Una pena alta que registra pocos antecedentes en el plano provincial.

Alberione reconoció que se denuncia más si se tiene en cuenta lo que ocurría algunos años atrás y que en la Justicia no hay problemas en relación al sistema punitivo, sino que el gran desafío sigue siendo trabajar en prevención para que este tipo de delitos dejen de ocurrir: “No tenemos en cuanto al sistema punitivo de este delito una carencia o algo que no esté funcionando; sí existe en el punto de vista de la cantidad y gravedad de los casos que tenemos. Lo que tenemos que lograr es que ocurran en menor medida a la actual porque es alarmante”.

Consultado sobre si se necesitan penas más graves para castigar estos casos, donde muchas veces la ciudadanía entiende que el juez de turno se quedó corto, el funcionario judicial dijo no verlo de ese modo: “El tema de la pena no es lo principal, nadie comete estos hechos pensando en la pena que le va tocar, sean 6, 20 años o perpetua, da lo mismo. La disuasión no viene por la pena, sino que viene por la concientización del hecho que se está cometiendo y que puede ser investigado y condenado. En lo posible hay que evitar que ocurran, si pasa lo que queda es reparar daño”.

Cómo actuar

Para Alberione es un tema que hay que tratar desde las causas y no desde los efectos: “Hay que atacar desde el ámbito donde se desarrollan los menores para tengan un grado de contención y educación suficiente para valorarse. Hemos logrado que se denuncie, son muchos los casos que se denuncian y damos respuestas, pero debemos lograr que no haya más casos. El costo que se paga cuando pasan estos abusos es tremendo”, advirtió.

Señales

A los menores les cuesta pedir ayuda y eso es un problema porque la violencia contra la infancia está invisibilizada. En cuanto a las señales que los adultos deben tener en cuenta para detectar un caso de abuso, por ejemplo, los profesionales hablan de cambios comportamentales, en la conducta, en sus rutinas de sueño o alimentación, entre otras.

Por eso es clave el rol de los adultos, del círculo íntimo del niño o la niña que pueda identificar que algo raro está ocurriendo. Sin embargo, no todos los menores que cuentan su experiencia se sienten arropados o protegidos por su entorno.

Investigan un caso en un colegio privado

Actualmente la Fiscalía de Delitos Complejos de San Francisco investiga un presunto caso de abuso sexual simple por parte de un docente de la escuela Fasta hacia una alumna de 17 años, quien lo denunció.

Según la información a la que tuvo acceso El Periódico, el profesor habría tratado de convencer a la menor para que vaya a su casa con intenciones de mantener relaciones sexuales: “Se le venía acercando hasta que ella decidió contar lo que pasaba”, explicó una fuente tribunalicia.

La denuncia existe y el docente, que aún no está imputado, tampoco estaría trabajando actualmente en el colegio.

Ante la consulta de El Periódico sobre lo ocurrido, desde el colegio decidieron no hacer declaraciones.