Dominga María Mina de Gioino, la “nona” Dominga como la conocen en barrio Catedral, se convertirá en una de las vecinas más longevas de la historia de la ciudad cuando el próximo 30 de mayo celebre sus 106 años de vida.

Llegó a este mundo en pleno festejos por el centenario de la patria, en 1910, en una vivienda de colonia Luis A. Sauce y desde los 15 vive en nuestra ciudad, en la misma vivienda de calle Gerónimo del Barco al 1500. Fue la menor de 9 hermanos y la única sobreviviente al paso del tiempo.

La “boyerita”

La creencia popular indica que la gente del campo vive más, y esta bisabuela es prueba de ello. Dominga vivió y trabajó toda su adolescencia en zona rural. Como era la más pequeña y la encargada de recoger a los animales, sus hermanos la apodaron la “boyerita”.

“Iba en caballo y buscaba a las vacas para que mis hermanos las ordeñaran y después vendían la leche”, recuerda.

En el año 1927 se mudó con su familia a San Francisco donde conocería a su esposo, Telmo Lino Gioino. “Justo el día que nosotros nos vinimos a vivir a la ciudad mi marido también se mudó desde Porteña. A sólo tres cuadras de casa”, cuenta Dominga.

Mirta, hija de Dominga, aporta una anécdota en cuanto a cómo se conocieron sus padres. “En la casa había un altillo y al frente era todo campo. Entonces mi mamá con las amigas subían a ese altillo y desde ahí miraban a los muchachos que jugaban a las bochas o al fútbol. Así se formaron algunas parejitas”, cuenta entre risas cómplices con su madre.

La “nona” Dominga camino a los 106 años

Números familiares

Con Telmo, Dominga formó una numerosa familia y tuvo tres hijos: Mirta, Emelda y Edgar, que luego le darían 10 nietos y más en la actualidad llegarían 20 biznietos y uno más en camino.

Telmo falleció hace 42 años, por lo que la bisabuela se refugió en sus hijos y en su creciente familia. En la actualidad reside con su hija Mirta en la casa de Gerónimo del Barco. Pasa sus días dedicándose al tejido y se mantiene informada leyendo los diarios y viendo los noticieros. Todos los días recibe visita de familiares o vecinas que se acercan a saludar a la “nona”, por lo que siempre tiene algo para charlar y entretenerse.

Dieta variada

“Yo como de todo, poquito, pero de todo”, sostiene la abuela con una sonrisa. Ante lo que Mirta aclara que el plato preferido de su madre es el lechón y sus postres favoritos son la torta borracha y el helado.

Hace poco más de un mes Dominga se sometió a un control médico cuyos resultados fueron satisfactorios. Por lo que la nona se prepara para festejar sus 106 años con un té tradicional con familiares y vecinas.

El próximo 30 de mayo Dominga habrá sumado 38.690 días de vida