La fatídica madrugada del sábado 20 de julio, la vida de Rubén Darío Castiñeiras (44), El Pepo, cambió para siempre. El cantante, todo un referente de la movida tropical, manejaba en una ruta provincial cerca de Dolores, cuando perdió el control de su vehículo y salió del camino provocando la muerte de dos de sus acompañantes, Ignacio Abosaleh y Nicolás Carabajal, y dejando heridos a una tercera ocupante, Romina Candia, y al propio cantante.

El músico estuvo internado en un sanatorio local, afligido por la culpa y la tristeza, hasta que los médicos autorizaron a que la Justicia lo trasladara a la Comisaría 1era de Chascomús, donde aguarda ver cómo sigue su caso.

Miguel Angel Pierri, su abogado, es quien lo visita día por medio para trabajar en la defensa de la acusación que pesa sobre su espalda: homicidio culposo. Mientras tanto, una nueva pericia accidentológica intenta determinar si el Pepo puede esperar el juicio en su casa

Según información de la revista Gente, al Pepo lo visitan sus abogados y su familia: su madre, Julia Cavazo, su hermana Micaela, su medio hermano Jorge y su esposa Josefina Cuneo. La casualidad quiso que su compañero de celda, curiosamente, tenga tatuada una imagen del músico en su espalda.

Una foto reciente permite ver el estado en que se encuentra el Pepo. En la imagen publicada por Gente se lo ve junto a Pierri, con ropa deportiva, aspecto desarreglado, algo más flaco y con su brazo colgando de un cabestrillo, secuela del accidente.

El Pepo se encuentra detenido en la Comisaría 1ra de Chascomús (Foto: Revista Gente).

El Pepo se encuentra detenido en la Comisaría 1ra de Chascomús (Foto: Revista Gente).

"Nos centramos en que Pepo puede esperar el juicio en su domicilio, y cumplir allí con el tratamiento médico y psiquiátrico que tiene que sobrellevar. Confiamos en la pericia accidentológica", le expresó Pierri a Gente. El resultado se conocerá el martes 20, un mes después de la madrugada de la tragedia.

Fuente: Clarín