Tema del día: la experiencia en un jardín maternal, tras la vuelta en medio de la pandemia

Local 23/09/2020
Se trata de un servicio muy demandado por las familias sanfrancisqueñas. EL COE estableció que funcionen desde principios de este mes como taller.

Entre las últimas flexibilizaciones que el municipio llevó adelante en septiembre, en el marco de la pandemia del coronavirus, los jardines maternales privados volvieron abrir sus puertas, aunque en formato de taller.

Se trata de un servicio muy demandado por las familias sanfrancisqueñas, ya que en muchos casos los padres de los niños que concurren a estos espacios debieron dejar la cuarentena para trabajar de manera presencial, lo que motivaba el pedido de apertura.

Para su funcionamiento, el COE Regional San Francisco les pidió respetar un protocolo para el cuidado de maestras y niños.

Pamela Domínguez, del jardín Pedacito de Cielo, aseguró a El Periódico que el regreso a la actividad estuvo marcado de “mucha emoción” y sobre todo atendiendo cada detalle respecto a los cuidados.

“El regreso fue bueno, los papás súper conscientes porque existe un protocolo que se respeta, de entrada y salida. Se cumple un horario determinado, los padres tienen confianza en que se toma la temperatura a los chicos, el delantal debe quedar en jardín y no pueden llevar mochila. Los chicos estaban felices cuando volvieron y se adaptaron sin problemas: cuando llegan ponen sus manos para el alcohol en gel, pasan por la alfombra sanitizante y demás”, explicó.

Según estableció el COE, estos espacios pueden funcionar de lunes a viernes de 8 a 19, bajo la modalidad de talleres culturales, adaptándose a las condiciones y requisitos establecidos por el Protocolo de Estudio de Danza, Canto y Teatro emitidos anteriormente.

Por turnos

“No se puede trabajar con la misma cantidad de chicos que antes, se trabaja por turno, con menos cantidad de chicos. La sala está dividida entre 4 o 5”, sostuvo Domínguez.

Respecto a la nueva forma de funcionamiento, la maestra jardinera indicó que funcionar como taller no fue un problema, ya que en su guardería siempre se trabajó con talleres, por lo que estaban organizados.

“Lo nuevo para nosotros es lo que marca el protocolo de tomar la temperatura, llevar la planilla con esos datos, hay más trabajo con esa parte”, aclaró.

Sobre la vuelta, Domínguez insistió: “Para nosotros poder volver fue emocionante, estamos felices y los chicos también. Sentir el ruido de ellos jugando, cantando…”.

 

 

Más de El Periódico

Newsletter

Te puede interesar