Según informa el diario rafaelino La Opinión, en la tarde del domingo, cerca de las 18 horas, en calle 9 al 1.200, un matrimonio que se encontraba sentado fuera de su casa tomando mates recibió varios disparos provenientes de un arma de fuego.

Se trata de Víctor Toledo, de 52 años de edad, empleado municipal, y su esposa, Teresita Lussiano, de 50 años. En forma inmediata comprobaron que habían sido impactados en sus humanidades por perdigones aparentemente provenientes del disparo de una escopeta.

Toledo experimentó una lesión en el hombro derecho y otra en el tobillo derecho, mientras que su mujer resultó víctima de impactos similares (cuatro en total), en cabeza, estómago, brazo y pierna derechos.

El matrimonio se trasladó por propios medios al Hospital J. B. Iturraspe, donde les practicaron curaciones, determinándose que las heridas tienen carácter leve.

En dicho centro asistencial se hizo presente personal de la Comisaría 6ª de Frontera, alertado por la Guardia de dicho nosocomio, y según manifestaron allegados a los heridos, apenas ocurrido el suceso se presentaron algunos menores -tendrían entre 13 y 14 años de edad), quienes pidieron disculpas argumentando que se les había escapado un tiro en la escopeta que estaban manipulando (se desconoce si es cierto lo que dijeron), a la vez que dijeron que sus padres les "pagarían todo".

Según una versión, haría poco tiempo que viven en cercanías del domicilio de la familia Toledo, y provendrían de Saturnino María Laspiur.