Caputo justificó el decreto para el nuevo préstamo del FMI: "En el Congreso se iba a demorar mucho"
El ministro de Economía justificó la decisión de no enviar un proyecto de ley al Congreso, tal como lo exige la legislación, y aseguró que el Fondo Monetario Internacional no exigió una devaluación.
Aunque todavía no fueron informadas, el programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el monto que desembolsará en Argentina ya fueron definidos tras las negociaciones con el organismo. Solo resta la aprobación del FMI, según confirmó este viernes el ministro de Economía, Luis Caputo, en declaraciones al canal LN+.
El funcionario explicó que el Ejecutivo publicará un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para formalizar el acuerdo, sin enviarlo al Congreso como un proyecto de ley, como había sugerido días atrás el propio presidente Javier Milei y también el jefe de Gabinete Guillermo Francos. Justificó esta decisión argumentando que es un caso de “necesidad y urgencia” y que, de haber sido girado al Parlamento, el kirchnerismo habría retrasado su aprobación.
El DNU y la reacción de la oposición
Ante el rechazo de sectores opositores que esperaban el tratamiento legislativo del acuerdo, Caputo defendió la estrategia del Gobierno. “Si algo podemos justificar que es de necesidad y urgencia es esto”, afirmó. Según dijo, un decreto tiene fuerza de ley y solo quedaría sin efecto si ambas cámaras del Congreso lo rechazan, mientras que un proyecto de ley requeriría la aprobación de ambas instancias legislativas para su implementación.
“La gente quiere salir de las restricciones cambiarias, tener mejores salarios... Seamos francos: si mandábamos esto a las dos cámaras, donde en el Senado hay mayoría kirchnerista y el kirchnerismo quiere que al país le vaya mal, se iba a demorar y mucho”, sostuvo Caputo.
No obstante, la decisión del Gobierno contrasta con la Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, sancionada en 2021, que establece que cualquier financiamiento o ampliación de crédito con el FMI debe ser aprobado por el Congreso. Esta legislación no contempla el uso de un DNU para tales acuerdos, lo que ha generado críticas.
Condiciones del acuerdo y tipo de cambio
Caputo evitó precisar el monto acordado con el FMI, indicando que por el momento es confidencial. Sin embargo, adelantó que el programa y los fondos adicionales ya fueron acordados con el staff del organismo y están a la espera de la aprobación final. “El board decide si le pone el gancho”, afirmó.
El ministro también negó que el FMI haya exigido una devaluación y descartó movimientos bruscos en el tipo de cambio. “Siempre digo que nos escuchen a nosotros porque la realidad es que no hemos hecho otra cosa que decirles la verdad. Algunos colegas, o que se venden como que tienen información, lo único que hacen es confundir. El Fondo nunca nos pidió devaluación”, aseguró.
Según Caputo, el acuerdo con el FMI se centró en definir cuántos fondos adicionales serían necesarios para fortalecer las reservas del Banco Central. En este sentido, afirmó que la estrategia del Gobierno se mantiene sin cambios. “Tener tan controlada la cantidad de pesos hace que pueda haber un poco de volatilidad en el tipo de cambio, pero no puede haber un cimbronazo porque, para que pase eso, tiene que haber una determinada cantidad de pesos. Y cada vez hay menos pesos. Y cada vez va a haber más dólares. Eso va a permitir salir del cepo sin que haya ningún problema”, explicó.
El ministro también destacó que este programa con el FMI es diferente a los anteriores porque, según él, se logró equilibrio fiscal y se sobrecumplieron las metas establecidas. “Para los que piden una devaluación, ¿quieren seguir devaluando? La Argentina tiene récord mundial de devaluación y estamos peor que nunca”, sostuvo. Además, aseguró que la subdirectora gerente del FMI, Gita Gopinath, elogió el programa económico argentino en la última reunión virtual: “Ojalá tuviéramos más países como la Argentina”, citó Caputo.
El impacto en la deuda pública
Caputo reiteró que el desembolso del FMI no implicará un aumento neto de la deuda, sino una reestructuración del balance del Banco Central. “Implica nuevos fondos. En el activo, el Banco Central tiene respaldando los pesos con unos bonos del Tesoro, unas letras intransferibles; ‘papelitos de colores’, dirán algunos. Nosotros con los dólares del FMI vamos a recomprar esa deuda del Tesoro, en poder del Banco Central, y la vamos a liquidar, la tachamos, matamos esa deuda”, explicó. Según el ministro, esta operación mejorará la calidad del balance sin aumentar el endeudamiento neto del país.