Renuncias en la Iglesia: la declaración completa del obispo Sergio Buenanueva

Local 22 de abril de 2019
El obispo señaló que las renuncias de los sacerdotes Raúl Martini y Héctor Combina obedecen a razones distintas y dio sus explicaciones.
Sergio Buenanueva
Sergio Buenanueva

El obispo de San Francisco, Sergio Buenanueva, aseguró hoy que la renuncia del sacerdote Héctor Combina informada días atrás responde a razones del "ámbito privado" sobre la que no podía dar detalles al tratarse de hechos "de índole personal", pero que consideró suficientemente "graves" para motivar el pedido de renuncia tras una investigación llevada a cabo por el Obispado. 

 "Los motivos no los puedo decir porque son de índole personal. Sería una falta ética grave de mi parte hacerlo público. Cuando hay situaciones personales, hay un límite que no se puede cruzar", señaló.

A continuación, el texto completo del documento que leyó el obispo.
 

Declaración del obispo Sergio O. Buenanueva. Martes 23 de abril de 2019

1. Ante todo, agradezco la presencia de ustedes en el Obispado para este diálogo. Lo valoramos mucho.

2. Las renuncias de los padres Raúl Martini y Héctor Combina han causado sorpresa e inquietud. Ante todo, en la comunidad católica, pero también en la sociedad, especialmente de la ciudad de San Francisco. Han despertado el legítimo interés informativo de los medios. Forma parte de la dinámica de estas situaciones que, tanto en la calle como en las redes, circulen versiones, comentarios, suposiciones. Algunos expresan preocupación; otros, una mirada más crítica y severa sobre la Iglesia y sus pastores.

3. Esta vez, y teniendo en cuenta otras experiencias, vimos conveniente dar estos pasos de comunicación: 1º) informar a los consejos de pastoral de las comunidades implicadas (catedral, Santa Rita y San José obrero); 2º) casi, en simultáneo, a los sacerdotes de la diócesis; 3º) dados estos pasos, al resto de la comunidad y a los medios de comunicación.  Vimos también importante que, ante los eventuales requerimientos periodísticos, Soledad Vairolatti, encargada de la Oficina de Prensa, fuera la que brindara la información disponible.

4. Pasada la Semana Santa, nos ha parecido importante ahora abrir este espacio para un contacto directo del Obispo y el Vicario general con ustedes. Valoramos mucho estos diálogos. Como saben, he asumido desde mi llegada a la diócesis, el criterio de responder siempre a sus requerimientos, incluso si se trata de temas difíciles, en la medida de mis posibilidades. Los sacerdotes somos personas públicas: nuestras personas, palabras y conducta están expuestas a la opinión pública. Queremos vivir nuestro ministerio con verdad, sin temor a reconocer nuestros yerros y rectificar nuestra conducta. La principal autoridad de un pastor es moral y espiritual.

5. El tema que nos ocupa es delicado. Genera mucho dolor en todos: obispo, comunidades, sacerdotes, laicos. No es cómodo abordarlo. Pero lo hacemos, tratando de ser lo más transparentes que podamos, resguardando también el derecho a la intimidad y a la buena fama de las personas involucradas. Existe siempre -mucho más hoy- el riesgo cierto de cruzar el límite de la difamación. Es decir: el derecho a la verdad y a la información es también relativo, y este límite tiene que ver con la dignidad de las personas.

6. Una aclaración importante: los Padres Raúl Martini y Héctor Combina no han dejado el sacerdocio. Por pedido del obispo, han renunciado a los oficios que la Iglesia les había encomendado. En el caso del Padre Combina, además, el obispo le ha pedido no ejercer el ministerio de forma pública, al menos por un tiempo.

7. Cuando el obispo le pide a un sacerdote que renuncie a los oficios encomendados puede ser porque le va a encomendar otra tarea; o, porque ha habido una evaluación de su desempeño que ha constatado circunstancias que provocan esta decisión. Este último supuesto es lo que ha acontecido aquí. Obviamente, en ambos casos, de dicha evaluación he concluido que no estaban en condiciones de seguir en sus oficios de párrocos. Por eso, ambos sacerdotes, después de un diálogo franco conmigo y con comprensible dolor, han aceptado hacer un camino personal de revisión de vida que los ayude a superar las dificultades constatadas.

8. Sobre la naturaleza de estas circunstancias y dificultades -distintas en ambas situaciones- no me voy a explayar. Tienen que ver con el ámbito privado. Prevalece el respeto por las personas. Sabemos que hay muchos comentarios, pero no podemos hacernos eco de ellos. Así se lo hemos explicado también a los consejos de pastoral de las parroquias implicadas.

9. En el caso particular del Padre Héctor Combina, el obispo, después de escuchar el testimonio de algunos fieles, resolvió abrir una investigación más amplia. Se ha escuchado a muchas personas, arribando a la conclusión antes señalada de que no era conveniente que el Padre siguiera como párroco, capellán del Hospital y asesor del Movimiento de Cursillos. También a raíz de esa investigación he tomado la decisión de que, al menos por un tiempo, el Padre no ejerza públicamente el ministerio sacerdotal.

10. En estos días, algunas informaciones han dado cuenta de que se existiría una denuncia ante la Justicia contra el Padre Combina por un delito de instancia privada. Es una cuestión delicada. De ser verosímil, el obispo tendría que abrir una investigación canónica. He tomado conocimiento de esta presunta denuncia después de la investigación y el pedido de renuncia.

11. Ni estas renuncias ni los cambios a que han dado lugar estaban programados. Desde el Obispado pensábamos que, dentro de dos años, cuando se cumpliera el período para el que fueron nombrados varios párrocos, íbamos a hacer una serie de cambios pastorales. Ahora estamos obligados a revisar la atención pastoral, no solo de las parroquias de la ciudad, sino de toda la diócesis. Seguramente, algunas comunidades quedarán sin la presencia permanente de un pastor (como San José obrero y Santa Rita ahora). Pedimos paciencia y disposición para que todos, obispo, sacerdotes y consejos pastorales podamos hacer juntos un discernimiento de los pasos a dar en adelante.

12. Estamos celebrando la Pascua de Jesús. Como Iglesia, nuestra mirada está centrada en Él. También para vivir estas situaciones dolorosas, no previstas, pero que estamos afrontando como comunidad de discípulos de Jesús guiados por su Evangelio: con verdad, justicia y transparencia, pero también con misericordia y respeto por las personas.

Sergio O. Buenanueva
Obispo de San Francisco

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