"En ningún momento cesé la maniobra y eso fue importante", dijo el Policía que salvó a la beba

Local 30 de junio de 2020
Se trata de Leandro Galfré, que fue el primero en socorrer a una beba que se había ahogado con un caramelo. "Hay que estar tranquilo, mantener el aplomo y no generar nerviosismo. Sabemos lo que hacemos, pero también hay que transmitirlo", explicó.
Galfré
Galfré le salvó la vida a una pequeña que se había ahogado con un caramelo.

Este martes por la tarde una efectivo de la Policía de la departamental San Justo asistió a una beba de 9 meses de vida a quien le salvó la vida tras practicarle maniobras Reanimación Cardiopulmonar (RCP). Se trata de Leandro Galfré, quien cumple funciones en el destacamento de barrio Bouchard, que fue el primero en acudir al llamado de emergencia.

"Estaba patrullando y entra una llamado al 101 donde nos dicen que en Rivadavia y López y Planes un bebé se estaba ahogando con un cuerpo extraño, estaba cerca y llego rápido al lugar. Observo que la menor estaba en una situación de ahogamiento, así que le hago las maniobras de primeros auxilios RCP para que expulse el elemento y libere las vías respiratorias", contó Galfré en diálogo con El Periódico.

El efectivo señaló que antes de llegar al lugar ya había llamado a la ambulancia de Cruz Verde por lo que ya esta ya estaba en camino. "Le hice la reanimación hasta que empezó a vomitar y a respirar, pero seguí porque todavía tenía una dificultad. Cuando llegó Cruz Verde ellos se hicieron cargo y con una sonda le sacaron el cuerpo extraño que era un caramelo de goma", indicó.

"En ningún momento cesé la maniobra, después el médico me explicó que eso fue muy importante", expresó.

"Estar tranquilo, mantener el aplomo y no generar nerviosismo"

Galfré contó que nunca había tenido que intervenir en este tipo de situaciones, sí lo hizo años atrás, pero nunca como oficial de la fuerza. "Hay que estar tranquilo, mantener el aplomo y no generar nerviosismo. Sabemos lo que hacemos pero también tenemos que transmitir eso", sostuvo.

Un par de horas más tarde, Galfré visitó el domicilio de la beba -quien estaba junto a su madre- y constató que se encontraba en buen estado de salud. "Me llevé la noticia de que ya estaba en casa, gracias a Dios ya está bien", contó. 

"Es muy gratificante, uno se siente emocionado y contento porque cumple. En esta profesión uno está para proteger y servir, es lo que uno siempre sueña de chico, estamos para ayudar a las personas. Cuando sale bien es un regocijo en el alma, ver a las personas contentas cuando le recuperás la moto o cuando pasan estas cosas como esto, no tiene precio", concluyó.

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