Una manada de leones se comió a un cazador furtivo cerca del parque nacional Krüger, muy apreciado por los turistas que viajan a Sudáfrica, informó hoy el portavoz de la policía Moatshe Ngoepe.

"No ha quedado nada del hombre", dijo el portavoz policial, quien señaló que, en base a las huellas de los pies, la noche del viernes tres presuntos cazadores furtivos se acercaron a una reserva de animales salvajes que está cercada, en las afueras de la ciudad de Hoedspruit, en la provincia de Limpopo. "Uno de ellos fue alcanzado por los leones", dijo Ngoepe.

Además de los restos de lo que se cree que es el hombre, ayer encontraron un arma y municiones. La policía pidió la colaboración a los residentes de esta región en el noreste del país para identificar a la víctima.

En la frontera con el parque nacional Krüger existen varias reservas de animales salvajes, algunas de ellas muy lujosas. El portavoz de la policía no quiso develar el nombre de la reserva en cuestión, ya que todavía el caso se está investigando.

El mayor problema con los animales salvajes en la región que limita con Mozambique es la caza ilegal de cientos de rinocerontes cada año. Son menos las ocasiones en las que los cazadores furtivos intentan matar a un elefante o a leones.

Más de un millar de rinocerontes fueron cazados ilegalmente en 2017, según estadísticas de las autoridades sudafricanas.

En la medicina tradicional de algunas zonas de África se emplean algunas partes del cuerpo de los leones. Sin embargo, los cuernos de los elefantes o de los rinocerontes se suelen exportar ilegalmente a Asia.

Fuente: La Nacion