Sportivo Belgrano ya tiene rival definido para el primer cruce de playoffs del Federal A que ortogará el segundo ascenso de la categoría a la Primera Nacional. Será Central Norte, un viejo conocido de la "verde" que militaba en la misma zona antes de que la pandemia cambiara los planes del fútbol argentino.

El último enfrenamiento entre ambos equipos se dio el 17 de noviembre de 2019 donde se produjo el regreso oficial de Carlos Mazzola como entrenador de la "verde". En aquella oportunidad Sportivo ganó por 1 a 0 con gol de Fernando Moreyra en la primera parte del partido disputado en el estadio "Gigante del Norte" de Gimnasia y Tiro. 

Sportivo venía bastante complicado y tras 11 fechas había acumulado 10 puntos producto de dos victorias, cuatro empates y cuatro derrotas. Mazzola propuso un equipo ordenado administrando la presión en la salida del rival y logró traerse los tres puntos.

El arquero Leonardo Martina había sido uno de los principales responsables de esa victoria con un gran noche en el arco "verde". 

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Sportivo había formado con Leonardo Martina; Jonathan Gallardo, Mauro Orué, Fernando Moreyra y Matías Barbero; Alex Aguirre, Juan Capurro y Cristian Belucci; Juan Pablo Francia, Walter De Souza y Marcelo Argüello. En el segundo tiempo ingresaron López por De Souza, Catube por Capurro y Balmaceda por Argüello.

La noche que Viñas perdió la paciencia

En ese mismo partido sucedió una extrañan jugada: al juez no le gustó una actitud del arquero de Central Norte y se lo hizo saber de una forma innecesaria.

Transcurrían 41 minutos del primer tiempo. El equipo de San Francisco ya había anotado el 1-0, que sería luego el resultado final, y el arquero del cuadro local, Mauricio Pegini, se disponía a hacer su saque de arco cuando comenzó con reproches al árbitro Nahuel Viñas, al que presuntamente le reclamaba que un delantero del cuadro visitante le obstruía la jugada. 

Pasaron algunos segundos, Pegini hacía aspavientos, se quejaba, y a Viñas la situación pareció sobrepasarlo: se acercó al jugador, lo retó por la actitud y no tuvo mejor idea que tirarle la pelota afuera de la cancha con un zapatazo. Tras esto, que molestó bastante a la parcialidad del "Cuervo", el arquero buscó la pelota, hizo su saque y el juego siguió con normalidad.

La escena fue por demás extraña incluso para el fútbol de ascenso, donde suelen verse imágenes bastante extrañas dentro del campo de juego. El árbitro bien pudo amonestar al jugador si consideró que estaba en infracción o acercarle la pelota hasta el punto que consideraba adecuado para hacer el saque de arco, pero en lugar de eso decidió rematar la pelota fuera de la cancha, en lo que pareció una acción que le hizo perder la paciencia.