Santiago García fue encontrado sin vida en su departamento de Mendoza y poco después se confirmó que se trató de un suicidio. El delantero de Godoy Cruz tenía 30 años y estaba bajo tratamiento psiquiátrico por un cuadro de depresión.

El futbolista que todavía pertenecía al Tomba había sido separado del plantel y, a pesar de contar con varias propuestas para emigrar, su decisión fue quedarse en aquella provincia.

Las alternativas que manejaba su representante (Daniel Fonseca) eran de Vélez, Estudiantes y Gimnasia.