Todo comenzó cuando Sheila Fedrick notó que un gran contraste entre un hombre mayor  “muy bien vestido” y una joven rubia de cabello graso. Así fue cómo una azafata salvó a una adolescente de ser víctima de trata.

“La chica parecía como si estuviera viviendo el puro infierno”, aseguró la azafata de la compañía Alaska Airlines.