El juzgado de menores de San Francisco otorgó la libertad a los dos presuntos asaltantes y asesinos de Rolando Margaría en 2015. Ambos se encontraban alojados en el Complejo Esperanza de Córdoba a la espera del juicio. Un tercer involucrado ya gozaba de ese beneficio.

El abogado de la familia de la víctima, Rubén Caffarata, confirmó la noticia y que ésta no cayó nada bien en los hijos de Margaría.

“Fue una decisión de la jueza que resolvió dejarlos en libertad bajo determinados requisitos-sostuvo el abogado a El Periódico-. El tema de minoridad siempre está bajo medidas tutelares, cuando pasa un tiempo prudencial y los menores en este caso tienen un comportamiento adecuado el juez puede tomar esa decisión, eso no significa que no sean condenados”.

Los jóvenes puestos en libertad son Emanuel Sánchez Ares (18), quien ya cumplió la mayoría de edad, y J.R de 17.

A la espera del juicio

Caffarata explicó que el caso se encuentra en la etapa de citación a juicio. “Ahora lo que va a ocurrir es que se va a abrir a prueba la causa para que todas las partes que intervienen ofrezcan sus pruebas correspondientes y luego se dará el juicio propiamente dicho. Donde se determinará o no la responsabilidad de los presuntos autores del hecho que continúan imputados en la causa”.

Con respecto a cómo tomó la noticia la familia, el letrado sostuvo: “Es lógico que la familia no se encuentra bien, ellos desde el primer momento ellos manifestaron que no buscaban venganza sino justicia, pero es gente respetuosa del proceso y van a esperar cómo se desarrolla el juicio”.

Ante esto el abogado anticipó que será un juicio con muchos testigos, peritos que declararán, asistentes sociales, “estimo que va a llevar un tiempo importante hasta que se dicte sentencia”, aseguró.

El crimen

Fue un domingo 12 de julio a la mañana. Rolando Margaría (60) fue abordado por tres ladrones apenas salió de su casa, el hombre se resistió y recibió una puñalada en el abdomen.

Los ladrones escaparon y él, pese a la grave herida, los persiguió en el auto, ubicó dónde se escondieron y llamó a la Policía, que logró dar con los atacantes de entre 16 y 17 años.

Margaría fue internado, sin embargo la herida fue profunda, resistió 10 días hasta que finalmente murió en la madrugada del 22 de julio.