Los Mossos d'Esquadra informaron este lunes sobre un incidente en Subirats, en las afueras de Barcelona, involucrando a un hombre vestido con un chaleco explosivo que habría sido abatido por la policía.

Desde el pasado jueves, cuando se produjo el brutal atropello que acabó con la vida de 13 personas e hirió a más de un centenar, se habían intensificado todos los controles por parte de los distintos cuerpos de seguridad del estado en rutas, estaciones y otras vías de comunicación de todo el territorio.

El joven de 22 años fue quien conducía la furgoneta que arrolló y mató a 13 personas el pasado jueves en la ciudad turística.

Según imagenes que difundió el diario El País Abouyaaquoub atravesó a pie el mercado de La Boquería para fugarse.

De acuerdo con la investigación, el hombre habría atravesado el barrio de El Raval, y desde allí, a pie, en subterráneo o con algún otro trasporte alternativo se dirigió a la zona Universitaria donde robó un coche en un estacionamiento. 

Todo indica que acuchilló al propietario del vehículo, Pau Pérez, y luego se puso al frente del volante para dirigirse hacia la Avenida Diagonal, donde arrolló a una sargento de la policía catalana en uno de los controles de seguridad que se habían instalado en las salidas de la ciudad tras el atentado de Las Ramblas. 

El yihadista llegó hasta Sant Just Desvern, donde abandonó el vehículo -encontrado después con Pau Pérez en su interior- frente al edificio Walden. Desde allí habría hecho una llamada telefónica y luego se esfumó, sin saberse sobre su paradero hasta ahora. 

La investigación de los atentados sigue la hipótesis de que los ataques en Barcelona y Cambrils fueron obra de una célula terrorista integrada por al menos 12 personas, liderada por el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty, quien también está prófugo. 

La vivienda del imán fue registrada el sábado por los Mossos d'Esquadra, aunque los investigadores creen que este hombre habría muerto en la explosión de una vivienda en Alcanar, que ocurrió la madrugada anterior al doble atentado y que fue el motivo que precipitó la actuación de los terroristas. Aún falta identificar un cadáver hallado en Alcanar.

Si bien el Estado Islámico (EI) reivindicó los atentados de Cataluña, los investigadores no pudieron aún determinar si existe una conexión directa con los atacantes, aunque se sospecha que Es Satty tuvo contacto con algún enlace durante visitas que hizo a Marruecos, Bélgica o Francia.