Un hombre que iba a realizar la tasación de una vivienda deshabitada de calle Jujuy al 75 se encontró con un extraño objeto en una de las habitaciones: un féretro para niños.

El hecho sucedió esta tarde en barrio Iturraspe, cuando el hombre de 36 años observó que dicha vivienda tenía la puerta forzada, al ingresar se encontró con un féretro pequeño que comúnmente se utilizan para sepultar a niños. Inmediatamente llamó a la policía que por orden de la fiscalía trasladó el ataúd a la morgue.

Allí el doctor Pispiero junto a empleados de la firma Rosso Hermanos abrieron el cajón y se encontraron con los restos de un animal. Según trascendió, las primeras estimaciones de la autopsia develaron que se trataría de un perro fallecido hace 10 años.