Yuliana Chevalier (20) murió en la madrugada del viernes 18 de agosto de 2017, en un domicilio de Pasteur al 1600, en barrio La Milka. Fue a causa de un disparo de arma de fuego, una pistola 9 mm., reglamentaria, perteneciente a su pareja Alejandro Lovera, un policía que cumplía funciones en jurisdicción santafesina. La muerte se desencadenó luego de una discusión que ambos mantuvieron.

Su partida dejó sin madre a un niño que hoy tiene 6 años y que, pese a todo, mantiene la ilusión de volverla a ver, pese a que sabe que “está en el cielo”.

“Tiene 6 años, pregunta por su madre, qué accidente tuvo porque quiere conocer qué pasó. Es algo muy complicado de contar por parte de nosotros, que todavía siendo adultos no podemos procesarlo”, reconoce Vanesa Mansilla, tía de Yuliana. “Él dentro de su ilusión espera que vuelva, pero sabe que falleció, que está en el cielo”, completa.

Lovera, inmediatamente ocurrido el hecho, fue detenido e imputado como supuesto autor de "homicidio calificado por el vínculo". Pero en poco más de un mes recuperó la libertad. En una conferencia de prensa, el fiscal de Delitos Complejos Bernardo Alberione explicó que el policía seguiría imputado, pero remarcó no tener elementos para dictar la prisión preventiva.

Luego, a través de un informe de la Policía Científica se demostró que fue la propia joven la que disparó accidentalmente la bala que le quitó la vida. "Con la prueba científica y técnica, más la documental, quedó para este Ministerio acreditado que la causa de la muerte de Yuliana Chevalier fue un disparo que se ocasionó ella misma de manera accidental. No hay indicio de suicidio, más bien estamos hablando de un hecho fatal", señaló el fiscal en otra conferencia de prensa.

Caso Yuliana Chevalier: la causa podría dar un giro con cambio de carátula y la elevación a juicio

La querella apeló esa decisión para evitar el sobreseimiento y el expediente pasó al Juzgado de Control, donde se mantuvo hasta hace un tiempo. Luego la familia aportó nuevas pruebas que Alberione tomó para continuar con la investigación. Así, la causa se reactivó tras un largo letargo. Eso trajo consigo que el acusado vuelva a declarar hace una semana atrás, momento en que insistió con que la joven se suicidó.

Se investiga negligencia

Tras la recolección de nuevas pruebas, el fiscal busca ahora determinar si hubo negligencia por parte del policía al dejar el arma a mano de la víctima o terceros, lo que podría determinar un cambio de carátula en la causa pasando de “homicidio simple a homicidio culposo”.

Fuentes vinculadas a la causa estimaron que se continúa con un proceso de recolección de pruebas y, próximamente, se dará a conocer si el caso se eleva a juicio o se pide el sobreseimiento, aunque desde el círculo interno de Yuliana creen que la primera será la opción elegida. Mientras tanto, ante esta nueva situación sobre la que fue informado Lovera, resta esperar si la defensa propondrá alguna prueba a su favor.

Caso Yuliana Chevalier: la causa podría dar un giro con cambio de carátula y la elevación a juicio

"Esta ampliación de indagatoria apunta a un cambio en el modo, no en la circunstancia del hecho. Se probó que el disparo había sido autoinfligido. Ahora se le atribuye al imputado no haber tenido los cuidados necesarios para preservar el arma. Entonces, estaríamos frente a un homicidio culposo no doloso", dijeron desde la fiscalía.

Diferentes roles

Según pudo conocer El Periódico, para reflotar la causa fue necesario dejar de lado la teoría de homicidio calificado, algo a esta altura imposible de demostrar y que podría terminar con una falta de mérito y el sobreseimiento de Lovera.

Por eso la defensa apuntó a diferenciar los roles entre Lovera, un policía, y Yuliana, una joven a la que calificaron como “muy manipulada”.

“Lovera es un policía experimentado, que sabe cuál es reglamento de cuidado y custodia del arma. Entonces podría tomarse como intencional dejar el arma cerca para que sea utilizada en un momento de discusión, en un momento límite”, aclaró otra fuente cercana a la investigación.

Este escenario fue el que daría lugar a la nueva figura de “homicidio culposo”, ya no calificado ni agravado por el vínculo, tampoco con la figura de femicidio, aunque sí se destaca la presencia de violencia de género.

“Hubo nuevos testimonios sobre la relación que tenían, la manipulación que Lovera ejercía sobre ella, a quien le saca una foto con el arma en sus manos en el momento de la discusión en vez de ir a socorrerla. Es un policía, un protector, pero le saca una foto para dejar en claro que quien se mataba era ella”, destacó.