Alejandro Lovera (36), el policía detenido e imputado de “homicidio simple” por la muerte de su pareja  Yuliana Chevalier (20), continuará detenido en la Alcaidía de la Departamental San Justo mientras se aguardan los resultados de distintas pericias, según informaron fuentes judiciales.

Mientras tanto este miércoles se conoció que Lovera no designó a un abogado defensor y su caso será tomado por la asesora letrada de turno de los Tribunales de San Francisco, Marcela Beccaria.

Además la fiscalía a cargo del fiscal Bernardo Alberione aguarda los resultados de distintas pericias realizadas como la autopsia al cuerpo de la joven, exámenes de sangre y balística, entre otras. Tras este paso judicial, se aguarda que se le tome declaración indagatoria para definir su situación.

Una vez realizados estos pasos se determinará el lugar donde será alojado el policía, ya que en la penitenciaría locall no existe un pabellón para resguardar a ex miembros de la fuerza. Lovera entonces seguirá detenido en la Departamental de Policía.

El caso

Según informó la Policía, el hecho ocurrió alrededor de las 4 del viernes 18 de agosto, en un domicilio de calle Pasteur al 1600 de barrio La Milka. Las primeras informaciones referían que la víctima se habría disparado en el marco de una discusión con su pareja, un policía santafesino, utilizando el arma reglamentaria de este, una pistola 9 mm.

Con el correr de las horas y tras distintas diligencias investigativas la causa derivó hacia el homicidio.

Según señalaron a este medio fuentes cercanas a la investigación, la joven recibió el disparo a unos 30 centímetros, de arriba hacia abajo y dada la distancia en que se produjo el cuerpo presentaba orificio de entrada y salida. Sin embargo, la autopsia no fue lo único en que se basó la decisión del fiscal, ya que había otros indicios que apuntaban al homicidio.

Vanesa Mansilla, tía de Yuliana, descartó la hipótesis inicial de que había sido un suicidio. "No fue un suicidio, menos de la forma en que ella estaba golpeada. Yo tuve que vestir su cuerpo y estaba muy golpeada, nunca la vi así. Estaba desfigurada, quiere decir que la golpeó alevosamente tanto en la cara como en las piernas", aseguró a El Periódico.

"Cuando la cambié terminé de sacar mis dudas sobre cómo había sido. Además que ella no era una chica que se fuera a suicidar, tenía toda su vida por delante, amaba a su hijo y no era alguien que iba a tomar semejante decisión, no era depresiva", agregó.