Monóxido de carbono: advertencias y consejos para prevenir la intoxicación

Más información 13 de julio de 2019
Ante los recientes casos de muerte debido a la supuesta inhalación de la sustancia, desde Bomberos Voluntarios vuelven a dar recomendaciones para prevenir tragedias.
hornalla gas

En el mediodía del martes, una pareja de la vecina localidad de Devoto fue hallada sin vida en su vivienda. Fuentes policiales informaron que el fallecimiento se debió a la presunta inhalación de monóxido de carbono. Las autoridades fueron alertadas tras un llamado por parte de unos amigos que sintieron olor a quemado en el domicilio y luego de golpear insistentemente la puerta no obtenían respuesta. En consecuencia, desde Bomberos Voluntarios vuelven a recordar las precauciones que se deben tener en cuenta para evitar accidentes.

Con la llegada del invierno, en los hogares comienzan a utilizarse distintos artefactos para calefaccionar los ambientes. El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro y altamente tóxico que se origina cuando los aparatos que trabajan a kerosene, carbón, gas o leña generan una mala combustión debido a la falta de oxígeno.  Las estufas, calefactores, calderas u otros elementos que se usan para combatir el frío, pueden producir CO si no funcionan de la manera correcta.

Causas y síntomas

Las consecuencias de inhalar el gas pueden ser nocivas e incluso generar la muerte. Los principales motivos para que el CO se origine son la insuficiencia de ventilación en los ambientes, la instalación de artefactos en lugares inadecuados, la falta de control y mantenimiento de los aparatos, el mal estado de los conductos de evacuación de los gases de la combustión, entre otros.

Al ingresar al organismo, el monóxido de carbono altera la capacidad de la sangre de transportar oxígeno a los órganos del cuerpo. Como no tiene olor ni color, es casi imperceptible a nuestros sentidos y se hace difícil poder detectarlo. Los principales síntomas que se pueden percibir al aspirar CO son tales como dolor de cabeza, mareos, náuseas y vómitos, cansancio, debilidad y/o pérdida de conocimiento. De acuerdo a las concentraciones bajas o más elevadas pueden variar las señales.  

Existen algunos indicios para descubrir la presencia de la sustancia en el ambiente. Lo que se sugiere es controlar el color de la llama de los aparatos. Si es de un tono azul, está dentro de lo correcto, pero si es amarilla o naranja, es una advertencia. También, se debe observar la aparición de manchas, suciedad o decoloración en los artefactos o en sus conductos de evacuación como signo de su presencia.

Precauciones que sugieren los voluntarios

Desde el Cuerpo Activo de San Francisco se brindan algunas recomendaciones para evitar la generación de monóxido de carbono. Para la instalación de artefactos que no sean de tiro balanceado, se sugiere no situarlos en lugares como dormitorios y baños. En el caso de que sí se instalen, deben ser colocados por gasistas o electricistas matriculados. También se debe realizar anualmente una verificación del equipo como asimismo chequear las vías de liberación para que estén en correctas condiciones.

Además se aconseja eludir el uso de elementos de cocina para calefaccionar el ambiente, como hornallas y hornos. Asimismo, se recuerda no utilizar estufas y calefactores encendidos por la noche cuando no sean realmente necesarios. Cuando se utilicen hogares, salamandras braseros o calentadores a kerosene, se deben extremar los cuidados para lograr una adecuada evacuación de la combustión.

Por último, si se utilizan garrafas a pantalla se recomienda no cerrar la habitación sino dejarla ventilada. La buena circulación del aire es una medida de seguridad fundamental para que el oxígeno pueda renovarse y así poder estar a salvo.

 

 

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar