La reunión dejó a Alberto satisfecho y a Schiaretti firme en su postura

Más información 11 de julio de 2019
El candidato presidencial dijo que tuvo “muchas” coincidencias con el gobernador. Aseguró que hay que “federalizar el país”. La Provincia emitió un comunicado en el que no dio detalles del encuentro en el Centro Cívico.
fernandez schiaretti

La esperada reunión entre Juan Schiaretti Alberto Fernández dejó señales contrapuestas: el candidato presidencial se mostró “satisfecho” luego del encuentro, mientras que desde el Centro Cívico emitieron un frío comunicado en el cual se sostuvo que el gobernador recibió al postulante del Frente de Todos al igual que lo hizo días atrás con el senador Miguel Pichetto, compañero de fórmula del presidente Mauricio Macri.

Luego de 50 minutos de charla –a solas–, fue Alberto Fernández el encargado de dar su versión, en una improvisada conferencia de prensa que se realizó en la explanada de la Casa de Gobierno.

Optimista por el resultado del encuentro, el candidato elegido por Cristina Fernández aseguró que quiere ganarse la confianza de los cordobeses.

Trató de ser medido cuando se lo consultó sobre la estrategia política de Schiaretti, quien es el único gobernador peronista que no está alineado con su candidatura.

“Entiendo su posición. Él cree que es lo mejor para Córdoba. Tal vez siente que el escenario nacional no es lo suficientemente claro. No le voy a pedir a Schiaretti que haga algo para que los cordobeses me voten. Ganarme la confianza de los cordobeses es mi tarea. Pero no tengan dudas de que quiero que quienes lo votaron al ‘Gringo’ ahora me voten a mí”, afirmó.

Aunque Schiaretti no habló y sólo emitió un comunicado, desde el entorno del gobernador dijeron que mantendrá su postura de no apoyar una fórmula presidencial.

Alberto Fernández arribó ayer por primera vez a Córdoba en su condición de aspirante presidencial. Al tocar suelo cordobés tuvo un cruce con un periodista. Se negó a hacer declaraciones antes de la reunión con el gobernador.

Su única actividad política fue la reunión con Schiaretti. Dentro de 10 días volverá para hacer campaña.

Su estrategia fue clara: mostrarse abierto al diálogo y admitir que durante las gestiones de Cristina Fernández hubo “desinteligencias” con Córdoba, término elegido para evitar hablar sobre si hubo o no discriminación.

El candidato admitió que, por ahora, Cristina no vendrá a Córdoba. En una de sus definiciones más llamativas, Fernández elogió la gestión de Néstor Kirchner y se diferenció de la expresidenta, quien lo ungió como candidato.

“Tengo diferencias con Cristina. Las he expresado durante mucho tiempo. A mí me gustaría volver a la lógica con la que gobernamos con Néstor (Kirchner). Esto no es descalificar a Cristina, que hizo cosas valiosas en sus gestiones y otras con las cuales no estoy de acuerdo. Pero yo quiero volver a aquella lógica. En el tiempo que viene estamos obligados a federalizar el país. Los gobernadores serán fundamentales. Eso le dije al ‘Gringo’”, expresó.

En recientes declaraciones en Mar del Plata, Fernández había dicho que estaría dispuesto a pedirles disculpas a los cordobeses. Al respecto, ayer precisó: “Yo no tendría problemas de pedir disculpas si los cordobeses creen que hice algo que los lastimó. Lo que está claro es que en el gobierno de Cristina, del cual yo no formé parte y fui crítico, hubo una desinteligencia con Córdoba”.

Críticas a la Justicia

La consulta que más tensión generó en el candidato fue cuando debió responder sobre los casos de corrupción que involucran a exfuncionarios K y a la propia expresidenta. Reiteró críticas a la Justicia y en esta cuestión sí defendió a Cristina.

“El que se ha corrompido tendrá que rendir cuentas. Las causas contra Cristina las conozco y hay un sentido persecutorio antes que un sentido de justicia real. Espero que alguna vez la Justicia funcione en el país, hoy no lo está haciendo”, sentenció.

El exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner y de Cristina (en siete meses de su primer mandato) habló de recomponer la relación con Córdoba.

“Con ‘el Gringo’ hablamos de la necesidad de que haya una relación institucional con la Nación como Córdoba se merece. Tenemos una visión parecida sobre lo que está pasando y también bastante parecida sobre lo que debemos hacer. Córdoba es muy importante para el país”.

Si bien mencionó al gobernador en algunas oportunidades por su apodo (“Gringo”) y en otras por su apellido, Fernández dejó claro que su amistad era con el fallecido José Manuel de la Sota.

Prometió resolver los problemas financieros del sistema previsional de Córdoba. Sin embargo, advirtió que los fondos son “siempre escasos”.

“¿Los jubilados cordobeses no son argentinos?”, se preguntó antes de regresar a Buenos Aires para seguir con la campaña.

Fuente: La Voz del Interior

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