Capital Federal: armaban títulos truchos y cobraban de $3.500 a $20.000

Más información 01 de julio de 2019
Vendían títulos secundarios, terciarios y universitarios de distintas casas de estudios, tanto estatales como privadas, y los hacían en menos de 48 horas. Hay ocho detenidos.
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La banda tenía su tarifario muy afinado. Un título de bachiller se vendía a $ 3.500, uno de "técnico" se cotizaba en $ 4.500, un título terciario llegaba a $ 6.000 y uno universitario tocaba el techo de $ 20.000.

Con esos precios operaba una organización dedicada a la confección de títulos truchos que fue detenida por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Según se informó oficialmente, en 12 allanamientos se detuvo a 8 personas que quedaron acusadas de "falsificación de documentos públicos".

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"Tenían sellos de organismos nacionales, de la Ciudad, de la Provincia de Buenos Aires, de Córdoba y de Mendoza. También, de funcionarios autorizados a legalizar los títulos, tinta y papel especial para imprimir analíticos de buena calidad.

Todos estos elementos fueron secuestrados, como también una serie de títulos recién confeccionados que no llegaron a entregarse", informaron los investigadores de la causa que tramitó en el Juzgado Federal N° 11 de Capital, a cargo de Claudio Bonadio.

De acuerdo a fuentes que hablaron con Clarín, la banda era muy profesional y por eso tenía el recaudo de no vender títulos que pudieran traerles complicaciones a futuro, como los de médico, ingeniero o abogado.

"A nivel universitario se dedicaban más a las ciencias sociales. Ellos aseguraban que los títulos que vendían terminarían inscriptos en las dependencias pertinentes, que tendrían la validez de los legales", explicaron los investigadores.

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A través de panfletos, páginas web y diarios, los falsificadores ofrecían el servicio y se contactaban con los interesados vía WhatsApp. Una vez que se pactaba el trato, el comprador aportaba sus datos y a cambio de pago obtenía su título apócrifo. Éstos podían ser tanto de una universidad privada como de una estatal. Eso era a gusto del cliente.

Durante los allanamientos "se desmanteló una imprenta que operaba de manera ilegal, donde se incautaron dos impresoras láser de última generación, dinero en efectivo y elementos tecnológicos utilizados para concretar los trabajos", señalaron los voceros.

"Estos estafadores pedían a sus clientes fotos carnet, copias de su DNI y los datos básicos para que, en menos de 48 horas, tuvieran su título en la mano", declaró el secretario de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Marcelo D Alessandro.

Fuente: Clarín

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