Ribeiro solicitó el procedimiento preventivo de crisis

Más información 10 de junio de 2019
La firma quiere reestructurarse para evitar la quiebra. Hay 1.500 trabajadores en vilo en 84 sucursales del país, 14 en la provincia de Córdoba.
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La crisis económica y el desplome de ventas de electrodomésticos y tecnología está impactando con fuerza en las redes comerciales que se dedican a este rubro. Ribeiro, con 84 sucursales en 19 ciudades del país (14 locales en Córdoba) y unos 1.500 trabajadores –entre empleados directos e indirectos-, avisó al mercado financiero que inició un concurso preventivo de crisis para restructurar su negocios, por lo que podría despedir trabajadores e incluso cerrar sucursales. 

La compañía tomó la decisión como medida de prevención, con la idea de poder reorganizarse para evitar la quiebra. Con esta figura se presume cierto grado de insolvencia por parte del deudor –que no fue precisado por la firma- y buena fe para intentarse salir de la crisis.

La empresa está en una situación crítica. Semanas atrás había informado que en el primer trimestre del año perdió 7.145 millones de pesos, contra un rojo de 59 millones de pesos registrado en el mismo período de 2018.

Caída en ventas

Según el Indec, las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar a precios corrientes cayeron un 12,6 por ciento en el primer trimestre del año, hasta los 22.484,6 millones de pesos, respecto del trimestre anterior y bajaron 0,2 por ciento anual. Si se considera que hubo una inflación del 56 por ciento en el período, se observa un derrumbe de ventas.  

Alejandro Schaeffer, responsable de relaciones con el mercado, le envió una carta a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y a Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) para informar lo que se considera un “hecho relevante” en la actualidad de una compañía.  

“La sociedad ha iniciado ante la Secretaria de Trabajo de la Nación el procedimiento previsto en el decreto 328/88”, escribió Schaeffer. Ese decreto regula la comunicación que deberán efectuar los empleadores antes de disponer suspensiones, reducciones de jornada laboral o despidos por causas económicas o falta o disminución de trabajo.

Asimismo, se amparó en los términos y con los alcances previstos en el artículo 98 de la Ley Nacional de Empleo 24.013 que estipula los requisitos que deberán presentarse para el procedimiento preventivo de crisis.

Se trata de parámetros previos a la comunicación de despidos o suspensiones por razones de fuerza mayor, causas económicas o tecnológicas, que afecten a más del 15 por ciento de los trabajadores en empresas de menos de 400 trabajadores; a más del 10 por ciento en empresas de entre 400 y 1.000 trabajadores; y a más del 5 por ciento en empresas de más de 1.000 trabajadores.

Schaeffer dijo que la adopción del procedimiento se debe a circunstancias ajenas a la voluntad de la sociedad, con el fin de tomar una serie de medidas tendientes a adecuar y reestructurar las diferentes estructuras internas de la empresa de manera racional, ordenada y planificada.

Eso, dijo el directivo, será “optimizando sus recursos y reduciendo los costos con el objeto de mitigar los efectos que este produce en la sociedad en los tiempos que atraviesa nuestro país en la actualidad”.

Fuente: Agencias. 

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