Haciendo “la de Cristóbal (Colón) en Citro”

Motor 16 de diciembre de 2018
Así había bautizado Maciel Camusso (28) su periplo por la ruta 40 de nuestro país a bordo de su Citroën 3 CV modelo 76, cuyo sueño era llegar a Ushuaia. Aunque no pudo llegar, la aventura sigue siendo singular y no deja de sorprender la virtud de un auto de más de 50 años todavía vigente.
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Cierto día Maciel Camusso (28) sintió deseos de viajar y recorrer la famosa Ruta 40 para llegar a Ushuaia. Saturado de la cotidianeidad se aventuró con “Mañoso”, su Citroën 3 CV modelo 1976 que había comprado a fines de 2017.

“Lo compré en Villa Allende, va a hacer un año, es mi primer auto, necesitaba una movilidad y me encantó. Para año nuevo nos invitaron a Mendoza y nos fuimos con unos amigos, esa fue la primera experiencia de ‘Mañoso’-tal como bautizó a su Citroën-”, recordó Maciel. 

“En Mendoza me di cuenta de cómo atraía el auto a la gente, nos saludaban, lo querían ver, sacarse fotos, era increíble lo que generaba”, añadió. 

Salir de nuevo

Un mes después, Maciel y sus amigos tuvieron la súbita idea de viajar a la provincia de La Rioja, para disfrutar del carnaval de La Chaya. Es misma madrugada ya estaban en ruta rumbo al destino.

Apenas un tiempito después de regresar de aquella experiencia, el joven decidió que era el momento de afrontar el desafío de recorrer la ruta 40 hasta Ushuaia. “Estaba cansado de todo y me subí, confié y me fui, me di cuenta de que estaba de viaje cuando atravesé La Pampa”, recordó.

“No te queda otra más que confiar-insistió-, todo el mundo tiene miedo antes de arrancar una aventura pero es cuestión de dar el primer paso como todos dicen y es tal cual, una vez que arrancás dejás atrás un montón de cosas”.

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Complicaciones que dejan enseñanzas

El viaje de este joven oriundo de Devoto, pero que estudió en San Francisco y se encontraba por esos días trabajando en Jesús María, fue de más de 3300 kilómetros y no estuvo exento de diversas complicaciones mecánicas para el ‘citro’ de Maciel. Sin embargo, en el camino encontró muchas personas generosas dispuestas a darle una mano en cada oportunidad, algunas de las cuales se convirtieron en grandes amigos para sus próximas historias.

“Es increíble lo que me pasó con este auto, cada vez que tuve un inconveniente tuve muchas respuestas de la gente. Las personas se copan al encontrarse con un auto de este estilo, tan emblemático, en la ruta. Tenés muchas más oportunidades de que te ayuden cuando ven un auto así parado que con un auto último modelo. No sé por qué funciona así, pero me funciona”, admitió. 

‘Mañoso’ fue transporte y durante varias noches se transformó en el lugar de descanso. “En muchos lugares fue mi casa, porque dormía ahí. Como tiene butacas de Megane que se reclinan 180 grados y había sacado los asientos de atrás, por las noches dormía ahí”, contó.

Su viaje al sur lo realizó entre marzo y junio de 2018, en pleno otoño, por eso el auto se transformaba casi en una carpa para Maciel, que  para resguardarse del frío arrojaba un acolchado que cubría al auto para dormir en el interior con temperaturas muchas veces bajo cero.

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El recorrido que no pudo ser

Maciel explicó que realizaba recorridos de 400 kilómetros por día con su Citroën y reconoció como sorprendente las muestras de cariño de la gente que lo cruzaba en la ruta cada vez que lo veían pasar. “Era todo un día viajando, me levantaba, paraba a almorzar, generalmente me cocinaba yo con una cocinita a leña que había llevado y a seguir hasta la noche. Hacía casi 13 horas manejando. Muchos camiones que me venían de frente en la ruta disminuían la velocidad para dejarme pasar sin complicaciones”, reveló.

Sin embargo, el sueño de llegar con ‘Mañoso’ hasta Ushuaia no se pudo dar por falta de cadenas y clavos para la nieve, que le exigían para continuar el viaje. Fueron casi dos meses de viaje y 3300 kilómetros recorridos.

Aunque enamorado de ‘Mañoso’, la intención es venderlo para emprender otros viajes y recorrer Latinoamérica.

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El histórico 3CV

En 1970 aparece la primera versión denominada “3CV”, cuyo nombre solamente fue utilizado en Argentina, como demostración de la evolución del anterior modelo. Este modelo tenía nueva apertura de puertas, nuevo sistema de apertura del techo y mejoras mecánicas, entre otros detalles.

Hacia 1973 apareció la nueva línea “Prestige” que, como novedad principal, tenía una quinta puerta trasera. En 1980 la empresa decidió finalizar su producción en Argentina. Sin embargo la historia del 3CV no se acabó: tras disputas legales, el empresario Eduardo Sal Lari (quién había adquirido los bienes de la ex-Citroën Argentina), comenzó nuevamente la producción del 3CV en 1983, con la denominación de “IES-3CV”. La producción con variantes continuó hasta 1990, cuando la empresa quebró.

El 3CV sin lugar a dudas sirvió mucho para los trabajadores. Se resumía en un auto de bajo de consumo que siempre fue fiel y muy fácil de mantener.

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