"Gary siempre quería parar en San Francisco, fue nuestra segunda casa", dijo su hermano

Local 09 de noviembre de 2018
Este viernes se cumple un nuevo aniversario de la muerte del popular cantante de cuarteto y baladas. Su hermano Eduardo recordó cómo fue su infancia y adolescencia en San Francisco. Jugaba el fútbol en el Cottolengo, cantaba en peñas y estudió en la Sarmiento y el San Martín.
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Gary, a la derecha, en San Francisco junto a sus hermanos. - Fotos: Gentileza familia Fuentes.

Este viernes 9 de noviembre se cumplen 17 años de la repentina muerte de Gary, "El ángel que canta", pero sigue latente su recuerdo en San Francisco, ciudad en la que el popular cantante pasó gran parte de su infancia y adolescencia. Y el lugar al que años después, ya consagrado y con una enorme carrera musical, siempre quiso volver, según el recuerdo de la persona que más lo conoció: su hermano Eduardo.

La conexión de Edgar Efraín Fuentes (su verdadero nombre) con San Francisco nació cuando era un niño. Era el mayor de tres hermanos y con su familia llegaron a la ciudad por razones laborales de su padre. "A San Francisco fuimos en 1970 por el trabajo de mi papá, que era topógrafo y fue a trabajar en la Empresa Constructora del Este, que pavimentó casi toda la ciudad en aquella época. Vivimos desde el 70 al 79, yo fui cuando estaba en segundo grado y Gary en tercero, hicimos la primaria en el Sarmiento. Después, la secundaria él la hizo completa en el San Martín viejo, justo cuando nos fuimos se inauguraba el nuevo", recordó Eduardo, en diálogo con El Periódico.

En la charla con este medio, el hermano mencionó varias veces a San Francisco como la segunda casa que tuvieron y un lugar muy querido por Gary. Además de la madre, la familia se completaba con María Gabriela, la hermana menor. "Vivimos en tres casas distintas. Tuvimos mucha relación con el Cottolengo Don Orione, porque la primera casa que tuvimos estaba en calle Deán Funes, muy cerquita. Yo jugué muchos años al fútbol y Gary también, no tanto como yo pero jugó en el Cottolengo en el Baby Fútbol. Después nos mudamos a la calle Marconi 770, que fue donde más años vivimos", relató.

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Apenas un niño: Gary en San Francisco con sus hermanos.

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Gary, a la izquierda, junto a su hermano Eduardo.

La pasión por la música

Eduardo explicó que fue un tío de ellos, Elpidio Fuentes, quien les enseñó a tocar la guitarra cuando eran niños y que ahí nació la pasión de Gary por la música. "Mi papá llevó a trabajar a un hermano suyo a San Francisco, que era un eximio guitarrista y él nos enseño y nos metió en la música. Ahí fue cuando Gary aprendió a tocar la guitarra y a cantar, tenía nueve años", relató.

"Mi papá era cantor aficionado de tango y cantaba en algunas peñas en San Francisco. Y Gary cantó en un par de peñas también, en aquella época folklore. Era un niño, tendría 11 años, pero ahí empezó y agarró esa locura por cantar, además de que tenía condiciones naturales", reveló Eduardo.

A fines de la década del 70, ante el fallecimiento del padre a causa de cáncer, la familia decidió volver a Córdoba, donde tenían una casa. "Gary ya estaba decidido a que iba a ser cantante, su vocación nació en San Francisco. Siempre nos llamó la atención a todos porque de muy chico ya decía que iba a ser cantante", contó Eduardo.

Amistades

El hermano destacó que en San Francisco hicieron grandes amigos con los que todavía hoy mantiene contacto telefónico. "Ahí hemos pasado una niñez y adolescencia hermosa. Fuimos muy felices, me acuerdo que donde vivíamos había un baldío, una canchita de fútbol, unos campos donde íbamos a entrampar. Nos dejó marcados muchísimo. No sabemos de dónde somos, porque nacimos en las Sierras, vivimos ahí muy poquito, después en Córdoba, pero en San Francisco fue donde más vivimos en aquella etapa donde nos íbamos desarrollando y es lo que te deja marcado", confesó.

Y de aquella vivienda en calle Marconi al 700, Eduardo recuerda, entre otros, a los hermanos Gariglio, que vivían al frente. "Héctor y Carlos eran muy amigos nuestros, todavía viven en el barrio. Hace un tiempo me mandaron la nota que le hicieron a Héctor y nos reíamos por la foto, porque está igual. Estábamos todo el día jugando", recordó entre risas.

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El diploma de Gary como egresado del San Martín, en San Francisco.

Volver ya famoso

Eduardo reiteró que ya siendo famoso, Gary siempre elegía alojarse en San Francisco cuando viajaba a la zona para presentarse en los bailes. Y aseguró que la primera vez que volvió como solista, luego de su etapa en Trulalá, fue en un show en la Sociedad Rural. "Fue algo muy emocionante, fue espectacular volver ahí y encontrarse con tanta gente amiga, sobre todo porque era el lugar al que íbamos a ver espectáculos cuando éramos chicos", manifestó. 

"Hacíamos gira por toda la zona y Gary siempre quería parar en San Francisco, en el Hotel Libertador. Trabajábamos por San Jorge, Rafaela, pero él quería siempre parar en San Francisco, aunque no tuviera baile ahí. Tenía un afecto muy grande, fue nuestra segunda casa, porque la infancia y la adolescencia es lo que te marca para siempre", rememoró.

"Somos de Amboy, pero también de San Francisco", resumió.

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Otra foto familiar: Gary, a la derecha.

El trágico 9 de noviembre de 2001

Una muerte súbita lo sorprendió con apenas 39 años. Se cree que fue por complicaciones de una diabetes que sufría desde hacía varios años.

Su hermano, que trabajó en la administración de la carrera de Gary y también es autor de algunas letras de sus canciones, dijo que su vida cambió por completo. "Nosotros no nos separábamos jamás. Hicimos lo mismo, trabajábamos en lo mismo, nos íbamos a pescar juntos o de vacaciones. Cuando falleció para mí fue como si me arrancaran una parte", describió.

Y aseguró que tras la muerte de su hermano, nunca más volvió a un baile de cuarteto. "Aunque me buscaron de otras orquestas, incluso hasta hoy. Me dediqué a otras cosas, me afectó terriblemente", apuntó.

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Gary junto a su familia.



¿Por qué le decían Gary?

Su hermano reveló que no era solo su nombre artístico, sino el sobrenombre que tenía desde chico y que derivaba de Edgar. "Mi padre le decía Edgarito, y de ahí le quedó Gary, que después fue su nombre artístico", explicó. 

Su hija Chiara

Gary cumpliría 57 años el 5 de febrero próximo. Tuvo una hija a quien no pudo conocer, Chiara Fuentes, que vive en Buenos Aires. En la conversación con El Periódico, Eduardo contó que acababa de visitarla. "Ella tiene 21 años, la veo seguido, se fue de vacaciones conmigo", contó orgulloso.

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Brindando con su mamá. Según su hermano Eduardo la mujer murió de tristeza poco después del fallecimiento de Gary. 

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