Talles grandes: algo está cambiando

Sociedad 08 de abril de 2018
Encontrar prendas en talles grandes siempre fue difícil, en una sociedad en que predomina un estándar de belleza que resalta la delgadez. Pero esa tendencia promete algunos cambios.
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Encontrar indumentaria en talles grandes siempre fue una tarea difícil, no sólo es nuestra ciudad. La escasez de los números grandes no tiene que ver con la falta de clientela, sino que deriva de un estigma profundamente arraigado en la industria de la moda y que, todo hace parecer, llevará muchos años cambiar.

Sin embargo, de a poco la tendencia va cambiando, de la mano de comerciantes que observan que el de los talles grandes es un buen nicho y que la ropa XXL es una deuda pendiente con una demanda repetida.

En ese sentido, hace alrededor de diez años en nuestra ciudad una joven apostó por ello y hace cinco abrió su propio local en el que incluyó este segmento.

Se trata de Daiana Juncos, dueña de Quiérete Más, que hace apenas unos meses dejó de lado las prendas pequeñas para dedicarse exclusivamente a comercializar ropa para mujeres en talles grandes y que incluso el jueves 12 de abril sumará, a su local de Olegario Andrade 1266, una sucursal en bulevar 25 de mayo 828.

Su decisión

El motivo de su decisión, explicó, tuvo que ver con que la ropa en talles grandes era la que más vendía. Y el hecho de tener que dividir la compra entre todo tipo de talles le quitaba la posibilidad de incorporar variedad en lo que ofrecía.

“El talle grande era lo que más vendía, entonces decidí enfocarme únicamente a eso para tener variedad, porque antes como traía un poco de todo no podía. Hoy me decidí exclusivamente a enfocarme en eso. Todo lo que traigo ahora es talle grande. Hay chicas que me piden que traiga algún modelo en especial en talles más chicos, como 4 o 5, pero me gusta traer el mismo modelo para todas, por eso siempre traigo todo lo que encuentro hasta el talle 8. Si no, siento que termino discriminando a los talles más grandes. Y la idea es integrar y que todas encuentren en mi local el modelo que les gusta en su talle”, explicó.

Y agregó: “En otros lugares encontrás talles hasta el 4 o el 5; en cambio yo trato de traer hasta el talle 8, 10 o 12, dependiendo del lugar en donde compre”.

Moda

La joven, que también utiliza talles grandes, contó que otro de los motivos que la llevó a vender este tipo de ropa tuvo que ver con que la mayoría de sus clientas la veían vestida con ropa a la moda y le pedían lo mismo para ellas. “Entonces así empecé a traer talles grandes. Después me decidí a vender exclusivamente eso, porque me decían que no encontraban variedad y no encontraban ropa moderna”, manifestó.

“Grande no se entiende como grande de tamaño, sino como ropa de personas adultas, más de señora que juvenil, y yo traigo más ropa juvenil”, detalló.

Para lograrlo, hay veces que incluso lleva las prendas de modistas para modificarlas y adecuarlas a las nuevas tendencias: “Por ejemplo ahora que se usan las perlas, las llevo a las modistas para poder tener modelos modernos”, explicó.

Y añadió: “Trato de traer para talles grandes toda la moda. Pero hay cosas que no encuentro, como por ejemplo las polleras de cuero que en 7, 8 o 9. Más de una vez averigüé para confeccionarlas pero por ahora no lo hice. El año pasado se usaban mucho los parches, entonces compraba parches y modificaba buzos, camperas. Este año se usan mucho las perlas, así que tengo dos modistas que me hacen las modificaciones, le ponen perlas a las remeritas para poder tener ropa moderna”.

Un problema nacional

Para la comerciante, el problema no existe solo en la ciudad. “Siempre digo que el problema no es solo en San Francisco, se extiende, San Francisco es un ejemplo de lo que pasa en todo el país, en Buenos Aires principalmente”, reveló.

Con su experiencia en el rubro, aseguró que nota un cambio: “Hace diez años que me dedico a vender ropa. Hoy hay muchísima más variedad. Cada vez hay más lugares que se dedican a vender exclusivamente talles grandes, mayoristas”.

Sin embargo, reconoció que aún hay una deuda pendiente: “Pero sí, hay muchas cosas que no encontrás. Siempre suele salir lo que está la moda en talles chiquitos y después en talles grandes. Siempre tenés que esperar unas semanas más para que lo saquen en talles grandes. Es como que la moda tarda más en llegar para talles grandes”.

Vestidos

Uno de los ejemplos de que algo está cambiando es la incorporación de variedad a lo XXL. Como ejemplo, la joven comentó que si bien antes le costaba más encontrar vestidos, principalmente de verano para talles grandes, este año se empezó a ampliar mucho más el mercado.

Este año pude encontrar muchísimas marcas, muchas casas que vendían vestidos. Por ahí pasa que en Buenos Aires no se juegan por miedo a que no se venda, pero se vende. Tengo, por ejemplo, una proveedora a la que le compraba calzas y las hacía siempre hasta el talle 5. Y yo le decía que necesitaba hasta el 8. Hasta que un día llegué y me dijo ‘te hice caso’. Hoy voy y no puedo encontrar, porque si no le hago el pedido no tiene porque esos talles son los que más vende”, ejemplificó Daiana.

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