Villa Allende: refugio canino reeduca perros para dar en adopción

Mascotas 11/08/2017
En el refugio hay 250 perros esperando ser adoptados. tiene el A los animales se los estimula para que puedan convivir con los humanos y se les enseña hábitos de comportamiento y sociabilización.
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Un hogar, con un dueño responsable, donde se le brinde los cuidados que merece. Ese es el mejor lugar para un perro, animales de compañía que ya se ganaron con creces el mote de mejores amigos del hombre.

En Villa Allende, en el Refugio Canino Revivir, hay 250 animalitos esperando ser adoptados. Hay de todas las edades y tamaños y, gracias al trabajo que allí se está haciendo de rehabilitación conductual, están en condiciones de incorporarse a una familia y responder consignas y órdenes.

Todos están censados. Cada uno tiene un nombre y está registrado en una planilla con foto en la que se consigna edad, tamaño, pelaje y saludables. Están vacunados y son controlados periódicamente por un veterinario. Las hembras están castradas y con los machos se espera hacer lo mismo en los próximos meses.

Principalmente el espacio funciona como un lugar de tránsito. Los perros abandonados o en situación de calle, muchos incluso en muy mal estado, son rescatados y llevados al refugio para ser atendidos y recuperados. Inmediatamente, se los pone en adopción responsable.

Para que ese objetivo se cumpla y no haya un retroceso en el proceso, se está aplicando desde principio de año el programa de rehabilitación conductual. Sebastián Garrone es educador canino y encargado municipal del refugio. Es quien está llevando adelante esta tarea.

De a grupos de 20, separa a los animalitos y trabaja con ellos en un tratamiento de desensibilización sistemática, un término quizá muy académico pero que en definitiva tiene el fin de estimular y estabilizar a los perros para que puedan convivir con los humanos y enseñarles hábitos de comportamiento y sociabilización.

“Hasta ahora, se estaba teniendo en cuenta solo la parte física de los animales y cumplir con las necesidades básicas. No se tuvo en cuenta la parte psíquica y social del perro. Y eso generaba dificultad a la hora de encontrar un adoptante. No estaban acostumbrados a una correa o a subir a un auto, porque los canes tienen mucho miedo”, explicó el responsable en diálogo con Día a Día.

Desde que se está aplicando este sistema, de los perros de ese sector que se dieron en adopción, no se devolvió ninguno. Incluso, haciendo este trabajo, se detectaron canes con habilidades especiales, capaces de colaborar en tareas de rescate o como lazarillos.

El adiestrador también capacitó al personal municipal que trabaja en el refugio, realizando las tareas de limpieza y mantenimiento y alimentando a los animales. A ellos, les enseñó cómo tratar a los perritos para evitar que éstos se comporten agresivamente. Además, colabora con la familia adoptante para poder establecer una relación armónica con el perro.

En conjunto

El lugar funciona desde hace casi 20 años, en un predio lindante al basurero de Villa Allende, en un terreno cedido por las canteras El Ombú. Se sostuvo siempre principalmente gracias al voluntariado.

En 2016, la Municipalidad de Villa Allende se hizo cargo de la administración del refugio y, desde entonces, trabaja en forma conjunta con un grupo de voluntarios de la Asociación Revivir, quienes ya venían desempeñándose en esa tarea.

El municipio se hace cargo de pagar los sueldos de cuatro empleados que limpian y mantienen el predio, además de alimentar a los perros. Y nombró un encargado, quien es también el educador canino.

Un grupo de 10 voluntarios, por su parte, se encarga de dar en adopción a los perros, promoviendo la tenencia responsable. Pero, además, recaudan donaciones y dinero para comprar el alimento balanceado y cubrir gastos extras.

“Nuestro principal objetivo es fomentar las adopciones y garantizar que el animal no vuelva a la calle. El Refu es un lugar de tránsito y los animalitos necesitan un hogar, con una familia que los adopte y les brinde las necesidades básicas y, por sobre todas las cosas, que les de amor”, aseguró Belén, una de las voluntarias.

Los chicos realizan habitualmente campañas en el Polideportivo de Villa Allende. Realizan una feria de platos para juntar dinero y llevan a los perritos para que la gente los conozca. También pueden visitarlos en el refugio. Y aunque los cachorros son los más elegidos, Belén destacó las ventajas y los beneficios de adoptar a un adulto. “Ya está determinado su carácter, su tamaño y no rompen. Algunos son más guardianes”, enumera.

Respecto de las adopciones, es muy sencillo. La familia adoptante firma un acuerdo y los voluntarios realizan un seguimiento para confirmar que el perro se encuentra bien con su nuevo hogar.

Fuente: Vía País

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