El empresario local Ricardo Córdoba es un “fierrero” de alma y cada vez que pudo compró autos antiguos que tuvieron que ver con su vida. Tiene una pequeña colección y hace poco se le sumó una joyita que encontró en deteriorado estado en la ciudad Rafaela: se trata de un Unión DKW modelo 1961. Un coche que hacía tiempo buscaba y que lo liga a su infancia y las primeras experiencias de manejar un vehículo.

Con la ayuda de su amigo, el mecánico y restaurador Eduardo Jobet, se embarcaron en la tarea de darle vida al Unión, un trabajo que les demandó casi dos años, con la pandemia de por medio.

En diálogo con El Periódico, Ricardo comentó que dicho auto tiene una historia particular que lo liga sentimentalmente: “Con uno igual fue que aprendí a manejar y fue el primer auto que tuvo mi papá. Lo tuvimos un montón de años y tengo toda mi infancia con recuerdos de este auto. Entonces cuando empecé con este hobby de los autos antiguos siempre quise conseguir un Unión para restaurarlo”.

Córdoba recordó que cuando fueron a verlo a Rafaela el auto se encontraba en malas condiciones pero con la mayoría de las piezas originales de fábrica, así que una vez trasladado a San Francisco, se empezó con la restauración.

Restauró un Unión del ’61, como el que usó para aprender a manejar: “Me retrotrajo a mi infancia”

Algunos contratiempos

Según el propietario, aunque fue bastante rápida la restauración, no estuvo exenta de contratiempos: “Fue sobre todo por la pandemia y porque muchas piezas demoraban en llegar. Pero se le hizo todo nuevo de de punta a punta, se lo desmanteló todo, se lo hizo pintar completo, se le realizó el cromado en los paragolpes, se le hizo el tren delantero y hasta el motor se le dio nueva vida”, enumeró Córdoba.

Entre las anécdotas en medio de la restauración, el hombre subrayó que el nuevo motor se lo llevó al mecánico que casi 40 años atrás, le arreglaba el auto a su padre, el mecánico Juan Carlos Rolando. Este señor, ya un adulto mayor, fuera de hora trabajó para poner en marcha el motor de tres cilindros a dos tiempos, que llevaba el Unión original. 

“Es un es un motor muy raro para la época y tiene sus secretos. Pero la verdad que por ser un motorcito tan chico, es un auto que inclusive es bastante rápido, en ruta camina hasta 120 kilómetros por hora. Y anda a mezcla de nafta y aceite”, explicó Córdoba.

Restauró un Unión del ’61, similar al que usó para aprender a manejar: “Me retrotrajo a mi infancia”

- ¿Qué sensaciones le trajo manejar un auto tan vinculado a su infancia?

- Lo trajimos arriba de la grúa y después lo llevamos a restaurar, recién lo pude manejar casi a los dos años de todo el proceso. Y la sensación que tuve es como que volví 40 años atrás, me acuerdo y se me pone piel de gallina. Me retrotrajo a mi infancia, el mismo olor del auto, el mismo ruido. Yo tenía 12 o 13 años cuando lo empecé a manejar, antes todo nuestra generación aprendía a manejar de muy chico y andábamos por la calle, pero ya te digo no había tanto tráfico como ahora ni tantos riesgos. Las primeras veces de salir a manejar era siempre con mi papá al lado -Venancio Oscar Córdoba-. Yo esperaba con ansias los domingos para ir a juntar leña, porque manejaba ida y vuelta por el campo.

Reacciones en la calle

Si bien la idea de Córdoba es poder viajar a encuentros de autos clásicos con el Unión, ya lo ha sacado en varias oportunidades por la ciudad y según cuenta, la reacción de la gente siempre es positiva: “Todos miran o te saludan pero lo que más me llama la atención es los jóvenes, cómo lo miran al auto, chicos de 12 y 13 años que no han visto nunca este tipo de autos se quedan mirándolo y les gusta. Estamos esperando los encuentros de autos porque ahí hay mucha gente que sabe de autos antiguos seguramente vamos a sacar más datos y anécdotas del auto.

Sobre el Unión

El vehículo es de procedencia alemana y se fabricó en la Argentina entre 1960 y 1969 en Sauce Viejo, Santa Fe. El nombre surgió de la fusión de cuatro firmas alemanas: Audi, DKW, Horch y Wanderer. Cada fábrica representa un anillo en la insignia del Auto Unión y en el logo actual de Audi. Los fabricados en el país llevan el escudo de Santa Fe.

El Unión se construyó en versión sedán de cuatro puertas y en versión rural “Universal” de tres puertas. Entre 1960 a 1969 se fabricaron unas 21 797 unidades.