Antonia Macri ni siquiera terminó el jardín de infantes, pero ya es dueña de una inversión millonaria. La hija más pequeña del Presidente recibió el año pasado un negocio prometedor a largo plazo: Mauricio Macri decidió donarle una plantación de pinos en la provincia de Misiones valuada en $ 2,2 millones.

"Fue una decisión familiar y es una inversión a futuro, los árboles crecerán y ella también", explicaban ayer en Casa Rosada sobre la decisión presidencial. "El pinar se compra cuando son ramitas y se vende cuando la madera está madura. Es una inversión a 20 años o 30 años", había explicado una fuente oficial sobre la masa forestal de varias hectáreas en el litoral.

Fuentes oficiales detallaron que la decisión de entregarle el pinar a Antonia obedeció a que Macri busco ser equitativo, dado que en el pasado les transfirió importantes bienes a sus hijos mayores.

Agustina, Jimena y Francisco Macri hoy son dueños de parte de la nave insignia de la familia Macri: Socma. El fundador del holding, Franco Macri, dividió las acciones de la empresa entre sus cinco hijos en el año 2009. El Presidente replicó el movimiento de su padre: Mauricio cedió, a su vez, su 20% de las acciones entre tres de sus hijos, que son propietarios del 6,6% cada uno.

La decisión del entonces jefe de gobierno porteño se ejecutó en dos etapas (como también había hecho Franco). Primero cedió en 2009 la propiedad de las acciones, pero se quedó con las ganancias que repartía la compañía familiar. Recién en 2012 entregó también el usufructo a sus hijos (todos ya mayores de edad), que se convirtieron en propietarios cabales de Socma.