Renzo Pagliero  es un joven de nuestra ciudad que a lo largo de doce meses recorrió gran parte de Sudamérica. De regreso en San Francisco, contó a El Periódico las sensaciones que tuvo al visitar numerosos países del continente y las experiencias más importantes que le dejó el viaje.

“Fue muy enriquecedora desde el punto de vista de poder conocer otras realidades, vivir en otros países  y conocer nuevas culturas. Fue interesante conocer las diferencias y similitudes que hay en el continente, nunca me pasó nada malo en un año de viaje”, comenzó.

El sanfrancisqueño destacó por sobre todo la actitud de las personas que se encontró en su recorrido. “Lo que me llevo del viaje es lo que me dio o lo que recibí de los ciudadanos. Pude demostrar que hay más gente buena que mala”, resumió.

Pagliero relató cuál fue el recorrido que hizo a lo largo de los doce meses. “Empecé por el norte argentino, pase al norte chileno, estuve en Bolivia, visité un poco de Brasil y continué en Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, de nuevo pasé por Brasil y finalmente fui a las tres Guayanas”, resumió.

Con respecto a los países que pudo visitar, aseguró que lo que más disfrutó fueron las Guayanas: “Es lo más diferente al resto de América del Sur, hay gente muy distinta, la mayoría de las personas son prácticamente descendientes directos de africanos”, explicó.

El día a día como mochilero

Renzo recordó cómo iba encarando el día a día como mochilero, dependiendo el lugar donde se encontraba. “Trataba de cocinarme salvo en lugares que era ridículo hacerlo por lo barato que es comer, por ejemplo en Perú y en Bolivia uno podía comer con veinticinco pesos argentinos”, manifestó.

El joven de nuestra ciudad también habló de los lugares donde decidía dormir. “Por lo general dormía en carpa o hostel, al final del viaje comencé con un sistema que se llama couchsurfing, que es básicamente una red social donde hay personas dispuestas a alojarte en sus propias casas”, resumió.

En cuanto a cómo tomaba la decisión de dónde parar a dormir, manifestó: “Suena un poco raro pero juega un poco el instinto, por lo general uno le pregunta a la gente y ellos te van a decir este lugar es más tranquilo y este es más peligroso”.

La decisión de llevar a cabo el viaje

Con respecto al proyecto de llevar a cabo el viaje como mochilero, explicó que la idea surgió de un día para el otro. “Es simplemente tener ganas de hacerlo, por ahí estaba un poco cansado del trabajo de acá, me recibí de contador muy rápido y al poco tiempo ya tenía un trabajo donde mi vida se estaba estabilizando”, justificó.

“Me di cuenta de que no quería pasar los próximos años de mi vida haciendo lo que hacía, entonces dije si tengo ganas, tengo algo de plata y soy joven, ¿por qué no irme de viaje?”, añadió.

Finalmente, Renzo admitió que el viaje no salió nada parecido a lo que había programado. “Uno antes de salir planea y piensa cosas, se hace muchas ideas y la verdad es que no salió nada que ver a lo que yo esperaba, de hecho no pensé que iba a ir a la mitad de los países que fui. Cuando ya saliste las cosas no van a salir como lo esperabas”, expresó.