La Honda Biz pasó casi volando por el pavimento caliente del Camino Interprovincial. A su conductor no le inquietó para nada el delgado reductor de velocidad que está frente a la planta de gas. Se podría decir que ni lo sintió. Como huyendo de los rayos de sol, esquivó un par de automóviles y siguió acelerando con furia, tanta, que no respetó el rojo del semáforo que le pedía detenerse. Enseguida se metió en una de las calles que cortan la avenida y desapareció en el interior de San Francisco.

Miles de vehículos circulan en las horas pico por este camino que separa a nuestra ciudad de Frontera. Y en muchos casos, la única norma que respetan es la ley de la selva.  “Observo a diario cómo este semáforo es ignorado”, opina Susana, que termina de hacer unas compras en el reactivado centro comercial fronterizo. Se refiere al semáforo que está en diagonal a la parte posterior del Centro de Educación Física Nº9.

“A nadie le importa nada”

El tránsito intenso en el Interprovincial fue materia de debate en los últimos años. Sobre todo cuando la Municipalidad de San Francisco decidió obligar a los motociclistas a que usen el casco, de lo contrario serían multados. No así el municipio de Frontera, que además no contaba con un Tribunal de Faltas.

Sin embargo, algo cambió. En Frontera desde hace un tiempo se obliga al uso del casco tras la adhesión a una ley nacional. Aunque no se retienen las motos de aquellos que infringen la ley. Pese a esto, para muchos el sector sigue siendo presa de un caos vehicular y los vecinos de ambas localidades reclaman mayor rigurosidad en los controles.

“Esto es un quilombo, mirá cómo pasan” indicó Hugo a la salida de un maxikiosco popular de la zona. Desenfundó la etiqueta de Marlboro, se llevó un cigarrillo a la boca y completó: “A nadie le importa nada”. El enojo del hombre que peinaba canas surgió al observar que una mujer se desplazaba con dos niños en una Zanella 50 cilindradas. Los tres sin casco.

Al menos uno

De cada diez motociclistas, uno utiliza casco. Es lo que pudo detectar El Periódico en un día de semana, en horas pico.

En un trabajo presentado en 2011 por el especialista en Medicina de Emergencias, Diego Lahournere, el Camino Interprovincial fue considerado dentro del segundo grupo entre los sectores de riesgo que existen en la ciudad.

En Frontera dicen que controlan

“Hay tres inspectores que hacen controles todas las mañanas. Este mes no se hizo por la tarde por una cuestión interna. Pero sí hacemos al menos dos horas de control a media mañana”, Gerardo Santecchia, coordinador del área de Tránsito de la Municipalidad de Frontera.

El funcionario reconoció que el tránsito sobre esa arteria es muy intenso y que la gente reclama mayor rigurosidad en los controles: “En eso estamos trabajando, estamos controlando continuamente”, aseguró.

Por otra parte, reveló que no hay trabajo en conjunto con la Municipalidad de San Francisco. “Nosotros trabajamos solos, aunque tratamos de consensuar muchas veces en algunas cosas con San Francisco. De todos modos estamos hablando para ver que se puede hacer a futuro”, explicó.

Hugo, otro vecino consultado por este medio, contó que suele observar a los policías de tránsito del municipio de Frontera: “La semana pasada los vi acá en la esquina”, dijo señalando frente a la estación de servicios Shell en bulevar Sáenz Peña. Al ser consultado si observa controles de los agentes de San Francisco, el hombre contestó que no.

En San Francisco, silencio oficial

El Periódico consultó vía telefónica y por correo electrónico a tres funcionarios del gobierno municipal del área de Tránsito, de Gobierno y de Prensa, para conocer qué controles se llevan a cabo en este sector de la ciudad. Los tres funcionarios públicos rechazaron dar información sobre el tema.

“Es lamentable que no haya controles en conjunto”

Muy crítica fue la opinión de Victoria Civalero, edil del Frente Cívico, Progresista y Social de Frontera: “En el Interprovincial siguen existiendo los mismos problemas de siempre desde hace años. No se controla el tránsito pesado y los reductores de velocidad están rotos, la gente no les presta atención”.

La edil opositora aseguró no ver casi nunca a los policías de tránsito de la Municipalidad de San Francisco sobre su sector: “Una vez propusimos desde nuestro bloque que se hagan controles de manera conjunta pero no prosperó. Es lamentable porque se trata de un punto de conexión entre dos ciudades y de una entrada para aquellos que vienen por ruta 19”, criticó.

Civalero afirmó que en Frontera se creó un Juzgado de Faltas, pero según ella no cumple las funciones que debería cumplir: “Se hacen controles superficiales. No se retienen motos por no llevar casco y ya hace un año que funciona”. Según Santecchia, no hacen retención de motovehículos porque actualmente no tienen lugar donde ubicarlas.