Hace dos años, en la Residencia Infanto Juvenil de San Francisco funciona un lavadero de autos, emprendimiento que surgió a partir de la iniciativa de un vecino con dos objetivos principales: contribuir a su recuperación del alcoholismo y colaborar con los chicos que viven allí.

“Acá trabajamos en horario corrido”, cuenta José Peludé, ese vecino que mientras narra su experiencia sigue trabajando. “Vamos manejando el tiempo, a veces se alarga porque hay mucho movimiento y lo seguimos. Trabajamos de lunes a sábado”, agrega.

Peludé explica que los clientes buscan que el auto quede lo más limpio posible y con todas sus cosas. “Gracias a Dios hay una clientela buena, porque hacemos las cosas bien y eso es lo que yo quiero mantener”, manifiesta.

Recuperación

El hombre, que bien conoce de fuerza de voluntad, recuerda que a partir de sus problemas con el alcohol estuvo internado 25 meses. “Al salir me fueron a buscar, me dijeron que iban a abrir el lavadero y me preguntaron si podía hacerme responsable con los chicos de acá. Yo estuve siempre en este rubro con mi padre, y dije ‘bueno, vamos a ver qué pasa’. Y dio sus frutos, porque uno trabajó bien. A la gente le gusta”, relata.

A partir de unas semanas, se incorporó también Diego Escobares. “Él tuvo problemas de adicciones, por eso estamos aquí, porque estamos en recuperación; esa lucha va a ser hasta el último día de nuestra vida, la gente se da cuenta y gracias a Dios nos ayuda mucho”, confiesa.

“Estoy aprendiendo, me están dando la posibilidad, llegué invitado para trabajar, con muchas ganas de dar un poco de mí para los chicos y que salga todo bien, sumándome a este equipo tan lindo de la residencia”, añade Escobares.

Ayuda a la residencia

Parte de los ingresos del lavadero son destinados a la cooperadora de la Residencia Infanto Juvenil de Varones. “Todos los meses les damos su parte para usar las instalaciones, es un amplio terreno, es bueno para trabajar en este rubro”, explicó Peludé.

El trabajo

El trabajo incluye lavado, secado y aspirado, y las terminaciones en el interior y el exterior con los productos correspondientes.

El costo para el lavado es de 150 pesos para los autos y trepa hasta los 300 cuando se trata de una camioneta doble cabina.

Pedir turnos

El lavadero funciona de 8.30 a 18, de lunes a sábados. Por turnos, los interesados deben llamar al teléfono 15658951.

“La idea es que la residencia dé oportunidades”

María José Apendino, responsable de gestión de la Residencia Infanto Juvenil de Varones, manifestó que los chicos que allí viven también colaboran. “Antes teníamos más adolescentes, hoy tenemos menos y están llenos de actividades. Pero cuando se necesita ellos están para sumar. Entonces hemos decidido que ingrese Diego, que viene como José, invitados por Cristian Cortesini, quien nos ayudó a poner el lavadero. La idea es que la residencia abra la puerta y dé oportunidades, tanto para los que estamos acá como para gente de afuera”, resumió.