Luisina Barraud es una cordobesa de 27 años que decidió hacerse una ligadura de trompas, para ellos fue a dos centros de salud privados de la ciudad de San Francisco, y en los dos encontró la misma respuesta: se negaron a hacerle la práctica, comienza la nota publicada este miércoles en el portal de Clarín.

Días atrás, Luisina había contado a El Periódico su largo pergrinaje por consultorios médicos de San Francisco para conseguir que le permitan hacerse una ligadura de trompas, decisión que tomó luego de ser diagnosticada por una rara enfermedad y por la cual corre riesgo de vida en caso de quedar embarazada. Tras la gran repercusión, su caso también fue tomado por La Voz del Interior.

La decisión de la joven oriunda de Devoto se apoya en la Ley de Anticoncepción Quirúrgica 26.130, sancionada en 2006, que establece como únicos requisitos para la ligadura de trompas en la mujer o vasectomía en el hombre ser mayor de edad, recibir información clara y firmar un consentimiento escrito. No se necesita evaluación psicológica o psiquiátrica, consentimiento de cónyuge o pareja ni tampoco autorización judicial. No se exige motivo alguno.

El caso de Luisina llegó a los medios nacionales

Su caso

Tras recibir el diagnóstico, Luisina supo que no iba a poder ser mamá, ya que su cuerpo no soportaría un embarazo y para ella fue todo un proceso interno hasta asumir ese hecho. Así, decidió ligarse las trompas para no tener que afrontar un riesgo de vida en caso de quedar embarazada. Para ello, a fines de 2018 fue a una consulta con su médica ginecóloga de cabecera en una clínica privada. Por si acaso, fue acompañada de su madre, para tener más respaldo. Pero se encontró con las primeras trabas.

Tuvo otros dos intentos donde también le negaron la intervención hasta que finalmente con la intervención del ginecólogo Saúl Kohan en la Asistencia Pública la operación fue programada en el Hospital Iturraspe, que tiene la obligación de asistirla. La misma se hará en breve.

Luisina resaltó que las trabas fueron siempre las mismas: que por ser mujer tiene que ser mamá, que la decisión va a afectar a su pareja y que va a prohibirle que sea padre a través de ella.

Práctica que se incentiva

Desde el Ministerio de Salud de la Provincia, la directora de Maternidad e Infancia, Marcela Yanover, señaló que “lo que pasó en San Francisco es una excepción” y afirmó que la anticoncepción quirúrgica "es una práctica que se incentiva".