Muchas personas habrán visto al transitar por la Plaza Cívica la obra en homenaje al "Hombre originario de América", ubicada a la altura de Av. del Libertador (S) y Bv. 9 de Julio. Otras quizá no. O habrá quienes la hayan visto sin prestarle demasiada atención. Lo cierto es que esta escultura, que fue creada a pedido de la Biblioteca Inti Huasi e instalada en el año 2000, fue creada por el artista Edmundo Paviolo (80), un hombre que se dedicó a la ebanistería durante más de 65 años, aunque ahora hace dos que se retiró de la actividad.

Pese a ser la “más vistosa” por estar en un lugar céntrico, la obra no es el único trabajo del artista que se puede apreciar en la ciudad, sino que hay algunas otras muy importantes que realizó para la capilla del Hospital Iturraspe y para la Iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, por mencionar solo algunas.

Edmundo lleva una pasión por el tallado desde pequeño, en principio y durante muchos años fue un trabajo que le daba de comer. Ingresó al mundo de la ebanistería a los 12 años, al empezar a trabajar en una fábrica de muebles.

Edmundo Paviolo, un artesano de la madera desde hace más de 60 años

“Había diez bancos con dos personas en cada uno tallando. Yo empecé lijando. Estuve lijando diez días hasta que el encargado me dio herramientas y una muestra y me dijo ‘hacé esto o volvés a la lija’. Y no volví más, se ve que lo hice bien. Trabajé muchos años, más de veinte. Después, como mis hijos querían estudiar y trabajando en la fábrica era imposible me puse solo. Empecé a hacer carpintería y tallado y me fue bien”, recordó.

Sus inicios como trabajador independiente fueron en la casa de su madre, en un pequeño galpón, que –recuerda- contaba con una sierra y una garlopa para cepillar madera: “Con eso empecé”, rememoró.

Su rol de artista llegó poco después, cuando se unió a un grupo de artesanos y comenzó a participar de distintas ferias. Eso hizo, también, que pudiera conseguir nuevos trabajos y obtener premios: “Fue la mejor época de mi carrera”, afirmó.

Premios

La calidad en los trabajos en ebanistería de Paviolo fue destacada con numerosos premios, varios a nivel nacional. Obtuvo logros del Fondo Nacional de las Artes, un organismo autárquico dentro del Ministerio de Cultura de la Nación, con sede en la ciudad de Buenos Aires. También del Gobierno de Córdoba: “Fueron fruto de lo que uno fue cosechando a lo largo de los años, experiencia en el trabajo, todo eso se fue transformando en arte también”, sostuvo.

Dentro de la provincia también cosechó varios galardones en la Feria Internacional de Artesanías que se lleva a cabo en el complejo Ferial de la ciudad de Córdoba, de la cual participan centenares de artesanos de todo el mundo.

Además algunas de sus obras fueron premio adquisición, entre ellas un baúl, una mesa de ajedrez y un marzo. Algunas de ellas se exhiben en el Museo Iberoamericano de Artesanías, en Córdoba. Otras fueron expuestas en muestras itinerantes.

Edmundo Paviolo, un artesano de la madera desde hace más de 60 años

El trabajo

El artesano aseguró que el secreto para ser bueno en lo que se hace es “ser perseverante” y “tener un poco de gusto”. “Los trabajos te van llevando, después vos con tu experiencia vas creando”, reveló.

En cuanto al tiempo que le lleva cada obra, explicó que depende de lo que se trate y de la experiencia de la persona: “Al principio te puede llevar mucho tiempo, pero después con la práctica y la experiencia se va haciendo más rápido”.

Respecto a la madera que trabaja, Edmundo indicó que se puede utilizar cualquiera, aunque prefiere las más finas como cedro o roble, según la obra de la que se trate. “En escultura es mejor una madera dura como algarrobo o quebracho colorado. Es importante tener buenas herramientas de talla. Se usan las mismas, todo está en darles el filo adecuado. Por supuesto que en las maderas duras, el filo dura menos. Pero todas se pueden trabajar”, aseguró.

La escultura en homenaje al "Hombre originario de América"

La escultura en homenaje al “Hombre originario de América”, o sus trabajos dentro de la Iglesia Inmaculada Concepción, ubicada en predio del Hospital J. B. Iturraspe, son quizá sus obras más reconocidas públicamente.

Edmundo Paviolo, un artesano de la madera desde hace más de 60 años

Sobre la primera, Paviolo refirió: “Fue un encargo de la biblioteca Inti Huasi, que estaba sobre calle Liniers. Querían hacer un homenaje al americano y lo hice. Fue en los años 2000-2001. Fue hecho con un tronco de plátano. El viento lo había volteado ahí en la plazoleta del ferrocarril Belgrano, sobre Echeverría y López y Planes, de ahí sacaron el tronco y me lo trajeron. Querían hacerlo con ese tronco, no sé por qué”, recordó.

El trabajo, que le demandó unos 15 días aproximadamente, hoy lo llena de felicidad a Paviolo: “Siempre es un orgullo tener una obra en esta ciudad”.

Seguidamente, contó: “He hecho obras en la capilla del hospital, una obra muy importante para mí, con la arquitecta Rearte. Empezamos a investigar porque no había nada, ni fotos ni nada. Todo lo que había en los años ‘60 o por ahí se había retirado, y había que hacerlo. Así que investigando y proyectando un poco, se hizo un bosquejo. Y a base de eso, se hizo la capilla”.

“He hecho también el Sagrado Corazón de Jesús que está a un costado. La Virgen y San José estaban hechos en yeso, pero al Sagrado Corazón lo hice de madera. He hecho un Cristo para el altar de la iglesia Perpetuo Socorro que me había encargado el padre Cavallo. Hice a Cristo y a la Virgen para particulares, que los llevaron por ejemplo a Córdoba. Trabajé bastante”, agregó.

Próximo a cumplir 80 años, el artesano de la madera aconsejó: “Cualquier obra se hace, es poner voluntad y hacerlo bien” y no dudó: “Empecé y fue mi pasión. No me imagino habiendo hecho otra cosa”.