Trunca quedó la idea de que en San Francisco vuelva a dictarse Ingeniería en Construcción, carrera que fue un boom en los setenta pero dejó de dictarse a inicios de la década siguiente. Desde los primeros años del ochenta, desde nuestra ciudad no surgen egresados sino que se capacitan en otros lugares. Asimismo, descendió drásticamente el número de matriculados de cada año, los que son contados con los dedos de una mano.

Desde el Colegio de Ingenieros Civiles de San Francisco (que agrupa también localidades del departamento San Justo y algunas de Río Primero y posee unos cien matriculados) manifiestan la preocupación ante este escenario, ya que los profesionales que hay en la ciudad superan en su mayoría los 50 años, lo que es un problema a corto plazo.

Estela Mattar, titular del Colegio en la ciudad, sostuvo que la baja de matriculaciones no es nueva: “La baja en las matriculaciones viene desde hace tiempo. La carrera de Ingeniería en Construcciones duró muy poco tiempo en la ciudad, los últimos ingenieros de acá salieron a principios de los 80 y después se cerró. Estamos hablando de 40 años atrás, en aquel entonces quien quiso estudiar pudo hacerlo pero en otros lugares, lo que significaba un costo para las familias”, sostuvo a El Periódico.

Día del ingeniero: Civiles aseguran que la matriculación es baja pero que la oferta laboral es grande

Mattar recordó que fue un boom de ingenieros civiles el que hubo sobre fines de los ‘70 y principios de los ’80, lo que fue declinando ya que hoy son otro tipo de carreras las elegidas. Pese a ello, destacó que la oferta laboral es amplia: “Ahora la carrera es de cinco años, con una salida laboral muy amplia, esto es algo que a la hora de hacer números los chicos no ven. Se necesitan ingenieros para medir un campo que va a ser loteado, para abrir calles, para generar redes de agua, cloacas y gas, para hacer viviendas. Un barrio nace con la participación de un ingeniero, desde los cimientos, y es algo que por ahí no se sabe”, señaló.

Llevar el mensaje

La profesional contó que previo a la pandemia, año tras año realizaban campañas de difusión en las escuelas para incentivar el cursado de la carrera: “Lo hacíamos entre mayo y junio cada año en los colegios de manera presencial, casi en todas las secundarias llevando videos, información y ofrecíamos la posibilidad a los chicos de postularse para becas que otorga el Colegio, accediendo al sistema de pago mensual para solventar el estudio por el costo que tiene la carrera. Algunos se engancharon y están haciendo la carrera”.

Mucho trabajo

Por otra parte, Mattar explicó que la oferta laboral actual es muy amplia, pensando que ese debería ser un incentivo para su cursado: “Afortunadamente hay mucho trabajo a pesar de la pandemia. Pero ya pudimos volver a los niveles anteriores a la cuarentena del año pasado donde hubo un cierre de actividades. Hoy un estudiante de la carrera ya puede trabajar como cuasi ingeniero hasta el momento en que se recibe”, indicó.

Por último, la profesional recordó la posibilidad de que en la Facultad Regional San Francisco de la UTN, se retome el dictado de Ingeniería en Construcción, lo que no pudo ser: “Hubo una movida muy importante, había muchos interesados. Como Regional trajimos gente de Córdoba, generamos reuniones con autoridades. Se había llegado prácticamente a un acuerdo y faltaba la decisión política pero no se dio y se eligieron otras carreras. Es una lástima porque el país en general necesita ingenieros”, lamentó Mattar.