Son las 18:30 del martes 18 de julio. A esta hora la temperatura no supera los 9 grados y mientras baja el sol se siente aún más el aire frío que llega desde el sur. Sin embargo en la plaza General Paz y en la "costanera" de avenida Cervantes hay personas que desafían el invierno para hacer actividades físicas.

Muchos lo hacen porque no tienen otro horario para ejercitarse, otros porque coinciden con un acompañante. Charlamos con estos vecinos para conocer qué recaudos toman para que el ejercicio no se torne en un malestar y termine en gripe.

A pesar de que la llegada del frío aminora los ánimos de entrenamiento, lo indicado es no dejar la práctica, pero vale la pena tomar ciertas precauciones para hacerle frente a las bajas temperaturas.

Coincidir

Sergio y Sonia caminan por la plaza General Paz a la tardecita porque no tienen otro momento, por sus horarios laborales, y dan unas diez vueltas por el lugar para contabilizar alrededor de una hora de ejercicio.

“Tratamos de abrigarnos sobre todo la cabeza y el cuello, pero cuando baja el sol se siente el frío”, aseguran.

Ana es otra vecina que les sigue el paso por detrás caminando y controlando su reloj. “Normalmente suelo salir por la mañana que es el horario que más me gusta pero está haciendo mucho frío. Salgo abrigada aunque transpire. Me cuido el cuello y los oídos”, cuenta. A la mujer el invierno no la intimida: sale todos los días a caminar, inclusive el domingo. “A mi edad, tengo casi 70 años, tengo que hacer algo de actividad física”, dice.

Desafiando al frío polar

En la Costanera, mayor movimiento

El reloj ya marca las 18:45, el sol está casi oculto, el viento arrecia y todavía hay gente que camina y corre a lo largo de la “costanera”, inclusive hay pequeños grupitos que entrenan intensamente.

Es el caso Nacho y Gastón, dos estudiantes que se pusieron de acuerdo para aprovechar las vacaciones y ejercitarse un poco. Para ellos lo ideal para combatir el frío es una buena entrada en calor y ser previsores. “Nos traemos dos remeras, cosa de terminar de correr y sacarnos la transpirada”, comentan. Y luego sostienen que su rutina es hacer el gran cuadrado que abarcan las avenida Cervantes, de la Universidad, bulevar Roca y avenida Urquiza.

Acomodar los horarios

Silvina es una personal trainer con un grupo de mujeres que tres veces a la semana se juntan a entrenar a la tardecita. “Tuvimos que adaptar el horario para que pueden todas porque antes lo hacíamos más tarde pero por el frío decidimos acomodarnos un poco más temprano”, sostiene. E insiste en las precauciones que toma el grupo para entrenar: “Nos abrigamos bien, sobre todo la boca, manos y pies, que son los miembros a tener en cuenta cuando se hace una actividad física. Hacemos una buena entrada en calor, que es fundamental; luego realizamos un trabajo aeróbico y terminamos con un trabajo de localizada y fortalecimiento de músculos, y finalizamos con elongación. Todo nos lleva alrededor de una hora”, describe.

Estos casos demuestran que el frío se siente pero no atenta contra las ganas de ejercitarse y sentirse bien. Eso sí, con cuidados necesarios para no terminar en cama.

Desafiando al frío polar

Consejos para cumplir con la rutina

- En invierno, el calentamiento debe ser más cuidadoso. Es parte fundamental de cualquier entrenamiento, busca subir la temperatura corporal y preparar al cuerpo para el esfuerzo, y si la temperatura de este es menor, cuesta más subirla. También, los músculos están más agarrotados y acortados. Se aconseja un calentamiento de 8 a 10 minutos bajo techo si la temperatura es inferior a los 5º. De esta manera ya habrás generado calor al salir a correr.

-Vestirse en capas. No se deben utilizar prendas de algodón y/o lycra: se mojan con la sudoración y demoran en secarse (algo que no sucede con las prendas técnicas). El cuerpo una vez entrado en calor, alcanza una temperatura de +10º con respecto a la temperatura ambiente. Es decir, que si la temperatura es de 6º, el cuerpo luego sentirá 16º.

-Proteger garganta, pies, cabeza y manos: el aire frío afecta a la garganta y provoca una broncoconstricción, lo que obstruye el paso del aire y dificulta la respiración. Por eso, siempre es bueno respirar por la nariz, que es la forma que tiene el cuerpo de calentar el aire. El frío también entra por los pies y se escapa por la cabeza en forma de calor. La cabeza y el tronco, son los lugares donde se disipa mucho más el calor, por esto también hay que mantenerlos abrigados.