Pese a los conocidos daños en la salud para fumadores y no fumadores, pese a que está prohibido por ley desde hace más de 10 años, a los carteles que lo advierten, a las quejas de muchos que les molesta y pese también a que hay espacios en el exterior para fumar, en muchos boliches y bares de San Francisco la Ley Antitabaco parece ser totalmente desconocida, ya que muchos de sus asistentes no tienen problema alguno en prender un cigarrillo dentro de esos lugares. Y pese también a que cada fin de semana la Policía Municipal labra muchas actas de infracciones por esta razón, las cuales recaen en los propietarios de esos espacios.

En la gran mayoría de los boliches de la ciudad se sigue fumando como si no existiera la ley. Algunos jóvenes consultados por este medio aseguran que se fuma menos que en años anteriores, mientras que otros, en cambio, dicen que se fuma más. Pero cualquiera que salga por la noche puede dar testimonio de que se sigue fumando.

Y lo mismo pasa en algunos bares que de boliche no tienen nada y a plena luz del día, como el que está pegado a una estación de servicio sobre avenida Cervantes, donde el humo en el ambiente es notorio (se trata de un lugar cerrado, con aire acondicionado en verano) y se pueden ver con frecuencia los ceniceros llenos en las mesas de clientes, tal como lo comprobó este medio. También en otro bar cercano a otra estación de servicios, por Dante Alighieri, el humo de cigarrillo corre sin molestias de ley alguna.

Prohibido

En San Francisco existe desde el 2006 una ordenanza, la 5.519. Esta adhiere a la Ley provincial 9.113, conocida como “Ley Antitabaco” que prohíbe que se fume en ámbitos cerrados y públicos. Si no se cumple, el primer responsable es el propietario del local, quien debe hacerse cargo de la multa. 

Consultado por El Periódico, el secretario de Gobierno municipal, Gustavo Piscitello, reconoció esta situación y aseguró que seguirán multando a los boliches y bares donde se detecte gente fumando. "Vamos a continuar con los controles y multamos esos lugares, por ahí los boliches no son muy fáciles de controlar, pero los vamos a seguir multando", señaló.

Sin embargo, destacó la aceptación mayoritaria que tuvo la norma en los espacios públicos cerrados. "Si se pensaba hace 20 años de prohibir el tema de fumar en espacio públicos, uno decía que era imposible, y creo que hoy la gente lo ha internalizado como algo correcto. Es la forma que queremos que tome con todas las medidas, como por ejemplo el uso del casco. Porque cuando la sociedad lo internaliza y dice 'esta es la conducta correcta', ya no hay que hacer tanto control, la norma ya es legitimada por la ciudadanía y esas son las normas que perduran en el tiempo", agregó el funcionario. 

Según datos aportados por el Tribunal de Faltas municipal, hasta el año anterior se labraban entre 15 y 30 infracciones por el incumplimiento a esta ley en cada fin de semana, las cuales deben ser pagadas por los propietarios de los negocios. 

Efectos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el humo de tabaco hay unos 4000 productos químicos conocidos, de los cuales, como mínimo, 250 son nocivos y más de 50 cancerígenos para el ser humano. "El humo de tabaco en espacios cerrados es inhalado por todos; por lo tanto, tanto fumadores como no fumadores quedan expuestos a sus efectos nocivos", subrayó la OMS.

El organismo aclara además que ni la ventilación ni la filtración, ni siquiera ambas combinadas, pueden reducir la exposición al humo de tabaco en espacios interiores a niveles que se consideren aceptables. "Los entornos totalmente exentos de humo de tabaco ofrecen la única protección eficaz", concluyó.

Controles

Si bien la ordenanza municipal le otorga la facultad a los propietarios de estos lugares cerrados de ordenar el retiro del lugar en caso de que alguna persona persista en su actitud de fumar, la realidad es que muchas veces no se cumple por la dificultad de control en espacios con mucha gente como pubs o boliches, o bien porque el dueño del lugar hace la vista gorda. 

Opiniones

Inconducta 

El respeto a la ordenanza y la prohibición de fumar en lugares cerrados fue alta en sus comienzos, en el 2006, pero paulatinamente ese respeto se hizo humo en boliches y algunos bares. No así en restaurantes y otros lugares cerrados.