Darío Galfré, Sergio Darío (Su nombre artístico) o “El Tigre Romántico” (Apodo), de cualquiera de estas formas se lo conoce al cantante y ex jugador de fútbol que esta semana cumplió 3 años de su nueva vida: siente que el 27 de septiembre de 2018 volvió a nacer al ser trasplantado del corazón gracias al enorme gesto de una familia que decidió donar los órganos de un ser querido.

Actualmente vive en su localidad natal de Zenón Pereyra, pero hasta hace poco tiempo residió en San Francisco, principalmente durante su angustiante espera del trasplante, y luego recuperarse de la exitosa operación acompañado por su fiel compañera Bety: “Se la jugó conmigo, fue mi salvación”.

A San Francisco viene continuamente porque más allá de que tenga su pareja residiendo aquí, mucha gente lo conoce por su trayectoria como músico o como jugador. En esta oportunidad visitó el estudio de El Periódico Radio FM 97.1 para contar su historia y dejar un mensaje de concientización.

“Se cumplieron 3 años de una operación exitosa, esa semana trasplantaron a tres personas, uno no tuvo la suerte y la otra persona renegó bastante. En mi caso a los tres o cuatro días recibí el alta médica”, recordó emocionado el hombre de 63 años.

El peor momento

Darío Galfré supo que tenía problemas en el corazón en febrero de 2014, y un médico de San Francisco le dijo que no tenía solución y que no daba con el perfil para recibir un trasplante por tener 56 años.

“Venía con problemas desde el año 2013. Pensaba que mi problema venía por el cigarrillo, no era gran fumador pero fumaba. Pero no debía nada porque mi familia me retaba, entonces prefería aguantarme el dolor”, contó agregando que recién en febrero de 2014 decidió ir al médico por el malestar que tenía y me daban medicamentos para el estómago.

“Sin embargo, al poco tiempo fue a la ciudad de Almafuerte visitando a amigos y me sentía mal. Por eso fui a que me atienda un gastroenterólogo y me dijo que tenía problemas en el corazón. Me dijo que el corazón está mal, en algún momento algo va hacer”, indicó.

El corazón de Darío padecía miocardiopatía dilatada se agrandaba cada vez más y llegaron a decirle que no tenía ninguna solución.

Luego fue internado en una clínica de Río Cuarto: “Me dejaron en terapia, pero pedí el alta voluntaria y me vine a San Francisco donde empezó el calvario porque cada vez estaba peor y me dijeron no había remedio y que por tener 56 años no daba para un trasplante”, recordó.

Darío Galfré y una historia a corazón abierto

Su pareja, la salvación

Al poco tiempo apareció en la vida de Darío, una mujer de San Francisco que se transformó en su salvación. Beatriz Mesa o “La Bety”, como la llaman sus afectos.

“Aparece en mi vida la que hoy es mi pareja y ella se la jugó conmigo. No podía entender que yo no pueda revertir la situación. Por eso consultó a otros cardiólogos”, contó Darío agregando que ella se movía para encontrar una solución a la enfermedad terminal que tenía.

Finalmente, el médico Vidal entró a la terapia donde estaba internado el cantante y le dio un número de teléfono de un cardiólogo del Hospital Privado Córdoba.

“En agosto de 2017 fui a Córdoba y me hicieron 250 estudios pre-trasplante. Derivó que tenía todo perfecto para poder recibir un trasplante de corazón”, manifestó.

El cantante recordó que tenía mucho miedo. “El tema era llegar dignamente al final y ellos tenían los medios para eso. Me daban una medicación que me hacía vivir dignamente”, destacó.

“Jamás pedí que venga un corazón porque consideraba que alguien tenía que morir”, aclaró.

A corazón abierto: Darío cumplió 3 años de su trasplante y concientiza para la donación de órganos

Llegó el corazón

El 26 de septiembre de 2018 a la medianoche recibió el llamado más importante de su vida. “Tenemos un corazón para usted”, decían del otro lado del teléfono.

“Cuando escuché la voz a esa hora ya empecé a temblar. Tenía que responder sí o no. Sentía que me estaba apagando y lo manifestaba, pero sabía que iba a llegar un corazón para mí”, indicó.

Esa noche, Darío Galfré viajó a Córdoba junto a su familia para afrontar la operación. “Los médicos se asombraron porque no tuvieron ningún inconveniente para llevar adelante la cirugía. Solo demoró en arrancar, pero cuando arrancó no paró más”, sostuvo.

El mensaje de concientización

Darío remarcó que mientras se está en una lista de espera se sufre mucho. “Por eso quiero que se concienticen que donar órganos no es solo salvar vidas, sino ahorra sufrimiento a otro”, imploró.

“Si todo el mundo dona cuando se está en esa situación, que sé que es difícil, pero le acortás la espera a gente que está sufriendo mucho. Es una posibilidad de que esa persona que está esperando deje de sufrir”, dijo.

Por lo tanto, agregó que mientras más gente done órganos menos personas tienes que esperar. “Todo lo que en mi vida junté trabajando, lo perdí en la espera. Porque es muy costoso, dado que no podés trabajar, no tenés ingreso y te vas comiendo todo lo que tenías”, explicó.

Reiteró que apareciera Beatriz en su vida para poder sobrellevar esa larga espera.

El donante

El músico decidió no conocer por el momento a la familia del donante de su corazón.

“Todos los que están alrededor mío lo conocen. Pero yo prefiero no conocerlos mientras ellos lo decidan así. Porque si cerraron un capítulo con ese enorme gesto de amor con un ser querido, yo no quiero volver a abrirla”, sostuvo.

A la vez destacó que está infinitamente agradecido a la familia del donante. “Lo digo en todos los espectáculos en que canto”, dijo.

Una nueva vida

En estos tres años Darío afronta la vida con mucha alegría y disfruta de cada momento. “Puedo hacer todo, si no hago lo que hacía antes de enfermarme es porque tengo 10 años más”, bromeó.

“Camino, tengo mi huerta, manejo, hago mi vida normal. No me puedo abusar pero ando de un lado para otro”, destacó.

“Nací cantando”

Darío Franco o Sergio Darío es un cantante conocido en la región que ha participado de muchos espectáculos desde muy joven. Actualmente no puede realizar presentaciones largas por lo que reactivó su canal de You Tube “El tigre romántico” donde comparte sus canciones de amor.

“Creo que nací cantando porque mi papá era músico. Lo mamé de chico, la primera actuación mía fue a los 15 años. Canté con los ojos cerrados toda la noche”, recordó entre risas.

“Mi última presentación fue para un show de Milagros Boscacci, donde canté una canción con Lucas Belbruno”, dijo.

“Al no poder hacer los espectáculos por ser inmunosuprimido decidí activar mi canal de You Tube”, expresó.

Su pasado a futbolista

Desde su niñez estuvo vinculado al Zenón Pereyra Foot-Ball Club con el cual salió campeón en 1974 de la Liga Rafaelina Zona Sur. De allí pasó por algunos equipos de la Liga Amateurs de San Francisco, jugué en la categoría juveniles para Los Andes, (Categoría que creo ya no existe) luego jugué en Sud América, Sáenz Peña, El Tala y Deportivo Car Fer.

 “Tuve como técnicos al "Pata” Cattaneo, a Don Toledo, a Moreira, Eladio Rodríguez, Panero, el “Chicharron" Morales”, recordó Darío.

A corazón abierto: Darío cumplió 3 años de su trasplante y concientiza para la donación de órganos

"Luego en Rosario hice pretemporada jugando de central con Leopoldo Jacinto Luque en Central Córdoba de Rosario, pero por cuestiones laborales terminé arreglando con Tiro Federal Argentino", manifestó.

“Volví a San Francisco a mis 33 años (en los 90’) jugué varias temporadas para deportivo Carfer y luego ya jugué en ligas menores como la Liga Comercial y la Liga Independiente hasta mi retiro”, destacó.