Además de las monedas con errores, los coleccionistas también ponen el ojo en los billetes con fallas en la impresión. La actividad parece volver a generar interés y un billete de 1.000 pesos se vende por hasta 20 veces su valor.

En Mercado Libre y otras páginas por internet, por ejemplo el grupo “Numismática Argentina", donde se especializan en el tema y comparten distintas monedas y billetes antiguos y otros más nuevos con errores, comparten este particular pasatiempos.

En este caso, se trata de un billete de 1.000 pesos que a simple vista parece común, pero si se lo mira en detalle, hay algo que falta: la banda de seguridad. Por este particular error de impresión, el billete se vende por 20.000 pesos, es decir, 20 veces su valor real. La falta de esa banda de seguridad no es un error menor ya que es uno de los principales elementos para distinguir si es verdadero y falsificado.

“El precio del billete es un poco alto pero no es irracional. Son 100 dólares. Diría es que es su precio máximo. El billete parece bueno, pero eso es algo difícil de determina sin tenerlo en la mano. Y si se desata furor seguro van a aparecer falsos. Hay que tener cuidado", expresó el miembro titular del Instituto Federal de Investigadores Numismáticos, Ariel Dabbah, en diálogo con Infobae.

Al igual que este billete, otros con distintos errores también se venden en varias plataformas, como Mercado Libre, donde su valor varía entre los 5.000 y 20.000 pesos.

Allí también hay otros billetes como uno de 200 pesos que en su frente no tiene impreso el numero 200 ni las palabras “doscientos pesos” que en el billete de 200 pesos correcto están en esa tinta particular que cambia del verde al dorado según cómo se lo mire.

Incluso hay otros billetes en los que los errores no son uno ni dos, sino varios como que falte prácticamente todos los dibujos que debería tener. Por ejemplo, uno de 1.000 pesos con casi todo un lado sin imágenes y que también se vende a 20.000 pesos.

Más allá de que 20.000 pesos es el precio de venta, deberán encontrar algún coleccionista que quiera comprar ese billete en particular. "La pandemia generó muchos coleccionistas nuevos que se empezaron a interesar por un pasatiempo cuando se encontraron con un tiempo que antes quizás no tenían. Hay una vuelta a los pasatiempos en general", comentó Dabbah.