Alumnos de séptimo año B de la especialidad Electrónica del IPET Nº 50 “Emilio F. Olmos” visitaron hace unos días, el Instituto Balseiro, una universidad pública y gratuita con características únicas, y la INVAP, una empresa dedicada al diseño y construcción de sistemas tecnológicos complejos.

El docente, que aclaró que la posibilidad de realizar el viaje surgió a partir de un contacto que tenía Jorge Tomé Seif, el director del establecimiento, contó que viajaron a Bariloche entre el domingo 13 y el sábado 19 de agosto.

Visita al Instituto Balseiro

El Instituto Balseiro es una universidad única en Latinoamérica que tiene cuatro carreras que son ingeniería Nuclear, ingeniería Mecánica, ingeniería en Telecomunicaciones y Física, y que produce los científicos más calificados del país. Los alumnos reciben una beca completa de parte del Gobierno. Depende de la Universidad de Cuyo y de la Comisión Nacional de Energía Atómica. La exigencia es altísima. A los alumnos les pagan por estudiar por lo que la dedicación es full time. Es otra educación de la que estamos acostumbrados nosotros”, explicó Valverde.

Recorrido por la INVAP

Sobre la visita a la INVAP, Valverde contó que allí se producen reactores nucleares. “Los construyen. El último lo vendieron hace un par de años a Australia. Están compitiendo con países del primer mundo. Se presentan a licitaciones. Ahora se presentaron a la licitación por un reactor en Holanda y compiten con países como Francia y Alemania que son los número uno en eso. Son los que hicieron el satélite ARSAT 2 y están construyendo ahora dos satélites más para Estados Unidos. Son para investigaciones geológicas, meteorológicas, son satélites más chicos pero ya lo están produciendo en serie, están haciendo dos a la vez. Es de primer nivel”.

Proyecto áulico

Los chicos, que durante la primera mitad del año estuvieron preparándose en la temática de la asignatura, deberán trabajar en base a los conocimientos adquiridos.

Asimismo, buscarán crear un vínculo con el instituto, construyendo unas plaquetas electrónicas para el instituto, que por el momento las pide a fábricas de Buenos Aires.

“Estamos muy contentos. Me dicen los padres que los chicos no paran de hablar de eso, así que vamos a aprovechar ese entusiasmo que tienen para volcarlo acá y hacer una especie de réplica de la manera de trabajar de allá”, concluyó el docente.