Al conocerse la noticia de que Lionel Messi no jugará porque la Fifa lo suspendió por cuatro partidos, los bolivianos que tenían entradas para ver el partido entre su selección y la de Argentina, salieron a las calles a vender sus entradas para recuperar parte de la plata que habían "invertido" para ver a "Lío".

En la previa al partido, el lunes, una entrada que a precio oficial salía 60 bolivianos se revendía al doble, mientras que tras la noticia el precio en la reventa es el mismo al oficial (sólo que la venta legal ya está agotada).

En la zona cercana al estadio Hernando Siles, varias personas ofrecen, a horas del partido, sus entradas a viva voz: "vendo entrada, vendo entrada", se escucha casi como un eco.

Así, quedó más en evidencia que varios de los que asistirían este martes, a las 17, a ver Bolivia-Argentina, lo hacían más por la presencia de Messi.

Fuente: La Voz del Interior