Los organismos de seguridad de Capital y Provincia de Buenos Aires y las empresas dueñas de los derechos televisivos le pidieron a la Superliga que el torneo empiece una semana más tarde de lo previsto. Es decir, en lugar de comenzar el 20 de agosto, la primera fecha se jugará el 27. La solicitud de ambas partes fue "de común acuerdo", y recibieron el visto bueno de las autoridades.

Una posible solución para el fixture sería permutar la fecha 10 por la 12, y mantener el resto de los partidos tal como estaban. De cualquier manera, los organismos de seguridad aportaron lo suyo, y aceptaron que una semana más de tiempo para planificar mejor el torneo no les venía mal. En las próximas horas, la Superliga haría oficial esta postergación. Lo que queda por definirse es si también se correrá una semana el final del torneo, previsto para el fin de semana del 6 de mayo del año próximo, o si decidirán disputar alguna fecha entre semana para compensar el tiempo perdido con esta postergación.

Hace algunas semanas, tanto la AFA como la Superliga habían exteriorizado su deseo de que, por primera vez en mucho tiempo, el torneo de primera división tuviera el fixture resuelto para todo el semestre. Y que las fechas de esos meses fueran inamovibles. Para eso hubo varias reuniones con los organismos de seguridad y las empresas de TV. Hay algo claro: el de esta edición será el último fixture hecho en la AFA. A partir del año próximo, la Superliga tendrá sus propios encargados de distribuir los partidos. Y prometen contratar profesionales expertos en el área.

Fuente: La Nación