El pasado sábado volvió el deporte a San Francisco con la flexibilización de las actividades individuales y al aire libre. Jugadores amateurs aprovecharon para volver a "moverse" entre amigos, pero también los deportistas federados que tuvieron que frenar su preparación y competencia por el avance de la pandemia.

Ignacio Caluva es uno de ellos. El joven sanfrancisqueño viene de tener un gran 2019 -donde fue elegido como el mejor en su disciplina por el Círculo de Periodistas Deportivos- y su proyección para este 2020 era realmente muy interesante ya que se había propuesto llegar a la Selección Argentina y prepararse de la mejor manera para dar el salto al profesionalismo.

Sus proyectos para este año se truncaron, tuvo que cambiar su preparación, pero la alegría de volver a jugar no se la quita nadie y ve con optimismo lo que tiene por delante. 

"Me chocó ver de nuevo las canchas, están hermosas y no las recordaba tan hermosas así. Entré a jugar y se me escapaba la sonrisa, yo soy de jugar muy serio pero se te escapa esa sonrisa porque la sensación es muy linda", contó sobre su regreso.

El panorama cambió, el pádel es una actividad muy sociable y en todos los complejos existe una especie de "tercer tiempo" infaltable que se magnifica cuando varios amigos y conocidos se encuentran en el lugar. "Antes terminábamos y nos juntábamos a tomar algo, a ver beach voley, esto estaba lleno de chicos y ahora es muy diferente. Pero yo se que el pádel va a volver más fuerte que nunca, hay muchas ganas de jugar así que cuando vuelvan los dobles va a estar todo lleno", indicó.

El ritmo se recupera

En cuanto a los días de cuarentena, Caluva señaló que pudo trabajar con algunos elementos que le prestó preparador físico y señaló que eso lo más importante. "Pude hacer trabajos y ejercicios coordinativos, pude adaptarme y trabajar bien físicamente. Del ritmo perdido podés recuperarte en unas semanas, pero de lo físico no, cuesta mucho más recuperar esa capacidad. Es preferible dejar pádel que dejar el trabajo físico", señaló.

Esta nueva modalidad en la fue permitida la actividad le sienta bien. "A mí me encanta jugar en singles, juego mucho en los entrenamientos y hace mucho que lo hago así. No es lo mismo, estás condicionado, pero es lo que hay", explicó.

Y agregó: "Me costó empezar, erraba mucho, entonces arrancamos al 50%, despacio y así vamos de menor a mayor sumando ritmo y velocidad".

Lo que viene

Ya se concretó el regreso del deporte, se puede volver a jugar de manera recreativa, pero la mente competitiva de Caluva va por más. Su juventud y las ganas de trascender en el deporte que ama hacen que ya piense en más allá. "Ahora hay solo una franja horaria y los turnos están llenos, no puedo volver a entrenar como antes, pero yo pertenezco a la Academia Pádel Planificado, de César González, así que ya me está enviando distintas consignas para que ponga en práctica en los singles, mi preparador físico, Hernán Crespo, también me da mi rutina. Seguramente en las próximas semanas se va a flexibilizar un poco más la actividad y volveremos un poco más a la normalidad y a jugar de dos, eso sí seguramente no habrá torneos", comentó.

Y agregó: "De todos modos yo considero que hay que jugar en distintos tipos de juego, obviamente es preferible entrenar con alguien de mi nivel como Leo Yob o Lucho Yob, pero también es importante jugar con otros para acostumbrarte a otros ritmos, de tercra o cuarta, para mí es importante ir variando para adquirir distintos niveles y me puedan servir según las circunstancias".

"Quiero agradecer a mi familia que hace todo lo posible por mí, a Mikerl Ormaechea, César González y Hernán Crespo, por supuesto también a mi sponsor Compass de Diego Bossa que me brinda toda la indumentaria para jugar", concluyó Ignacio Caluva.