Desde el inicio de la gestión de Jorge Ameal en Boca Juniors y de Juan Román Riquelme, como vicepresidente y responsable del área de fútbol, el Xeneize tiene entre sus filas a un coterráneo de vasta experiencia en captación.

Se trata del hombre oriundo de Freyre Diego Medina -ex jugador de Sportivo Belgrano, entre otros clubes-, quién es el coordinador del área de captación junto a un equipo conformado por 9 personas que son los encargados de la articulación en la construcción de los equipos de divisiones inferiores; fuente de grandes talentos que sueñan con llegar a Primera y vestir la "azul y oro".

Para Medina, trabajar en Boca es “un sueño hecho realidad”, a pesar de que también fue parte de importantes procesos exitosos en Vélez Sársfield, Independiente y Talleres de Córdoba -junto a Frank Darío Kudelka- donde también articuló el armado de las inferiores e instalaciones durante el proceso que hizo “renacer” a la “T” y escalar desde el Argentino A hasta jugar Copa Libertadores.

Llegó al Xeneize por sus laureles, pero también por recomendación del profe Alfredo Altieri, de Morteros (hoy en Pachuca de México), quién fue preparador físico de los planteles en la era dorada de Carlos Bianchi en el club de la ribera y al cual Medina señala como “un padre deportivo”.

Un tiempo antes de las elecciones celebradas en diciembre de 2019 en Boca, fue contactado por el mismísimo Juan Román Riquelme para trabajar junto a él en el área de captación. Presentó su proyecto y apenas terminados los comicios comenzó a trabajar a la par de Román, de Marcelo “Chelo” Delgado, Raúl Cascini, Jorge Bermúdez; el mismísimo Consejo del Fútbol por el cual el periodismo porteño se tira los pelos todos los días en TV.

Medina accedió amablemente a una extensa charla con El Periódico donde contó cómo es su trabajo y algunas consideraciones personales sobre la captación de futuros cracks del fútbol argentino. También contó su visión sobre el fútbol de nuestra región, el baby, la doble afiliación, categorías puras y su escuela; temas que serán tratados en una segunda parte de esta entrevista.

Diego Medina: “No alcanza con jugar bien, necesitás cultivar tu intelecto”

¿Cuánto cambió la captación de jugadores?

Cambió mucho. Antes había caza talentos que veían un buen jugador y lo llevaban directamente, no se hacía un análisis completo para ver si realmente podía llegar a Primera: la parte familiar, la parte intelectual, psicológica porque hay varios tipos de jugadores. Hay jugadores que juegan bien, pero tal vez no llegan Primera porque no fue estudiado previamente.

¿Qué cosas se miran?

Yo tengo cuatro tips que son mis caballitos de batalla y que le trasmito a mi gente cuando vemos a un jugador. La técnica individual o el mano a mano; la intensidad física y la intensidad mental; el biotipo -sobre todo en el triángulo entre los dos centrales y el arquero porque ahí tenés que tener centímetros-. Después lo que más estamos fijándonos es la parte mental, el jugador de hoy tiene que incorporar conocimientos porque los entrenamientos son complejos y hay que entenderlos; día a día se aprende y por eso tenés que tener un nivel intelectual adecuado para mantenerte en Primera o llegar a Europa. Eso se logra estudiando, hoy ya no llega el jugador solo de campito. No alcanza con jugar bien, necesitás cultivar tu intelecto.

¿Hoy no basta con jugar bien?

¡No! No basta y está demostrado. Hay chicos en las ligas regionales la rompen en ese contexto, pero cuando empiezan a llegar las exigencias, cuando se tiene que adaptar a la pensión, levantarse solos, con horarios de estudio, de entrenamiento y una disciplina, les cuesta. No está pasando, en los años que tengo en esta profesión, personalmente no tuve tanto desarraigo.

¿Y cómo se analiza la parte intelectual?

Tenemos algunas formas. Cuando vamos a una prueba, le decimos al profesor que lo deje solo y ahí vamos viendo quien se hace cargo del precalentamiento. Ahí vas viendo la personalidad de cada jugador, después vemos qué hace en el campo: si pierde la pelota y vuelve a recuperarla o no. Después investigamos el entorno familiar, quién es el papá, quién es la mamá, donde están, son altos bajos, el contenido social y ahí ya nos empezamos a juntar con la familia a charlar. Con esas cosas empezamos a ver si la familia lo acompaña o no, si hay que hacer algún trabajo extra o no porque el jugador que llevemos tiene que ser una inversión para el club y no un gasto.

O sea que es un trabajo de estudio muy grande…

Claro y después de eso lo hacemos pasar etapas. Lo vemos entre cuatro o cinco veces más y lo que no ven nuestros ojos no lo creemos porque a veces te recomiendan a los jugadores y uno los lleva, confiamos en la persona que lo ve bien y después quedamos mal como área de captación.

¿Y cuando están allá?

Por cada chico llevamos planillas que las volcamos a nuestra base de datos. Después quizás pasa que vemos chicos y aparecen en otros clubes, ahí tenés que tener las explicaciones de por qué no quedó en Boca y está en otro lado. Y si quedó porqué quedó también, obvio.

Diego Medina: “No alcanza con jugar bien, necesitás cultivar tu intelecto”

También cambiaron mucho las pensiones ¿no?

Sí, ha cambiado mucho en todos los clubes, pero a la vez cuando van a dejar un chico personalmente yo los invito a los padres para que vean a dónde van a vivir sus hijos porque no todos los clubes están preparados para esta formación. En los clubes que estuve me encontré con gente muy buena porque si no, no arreglaba y donde estuve traté siempre de mejorar la pensión. Hoy me encuentro en uno de los mejores clubes del mundo donde la pensión es un hotel 5 estrellas, televisión, calefacción, maestras y profesoras cuando algún chico necesita apoyo escolar, la mejor prepaga del país, cosas que muchos chicos ni siquiera no tienen en sus casas. En Boca tenés todo.

Es decir que tenés que preocuparte por jugar y por estudiar…

En Boca tenés todo, en lo único que tenés que pensar es en el rendimiento deportivo y en el rendimiento escolar y me parece bárbaro lo que implementó la AFA que el que no estudia no puede jugar. Es más, nosotros estábamos detrás de un proyecto que en pocas palabras exige que el chico que no estudia no puede firmar contrato porque muchos llegan a ser profesionales y dejan de estudiar, y hoy va cambiando eso porque para irse a Europa el jugador tiene que incorporar muchas cosas en su cabeza, mucho aprendizaje, comprensión y todo eso te lo da el estudio.

¿Y cómo trabajaron en pandemia?

En el primer año arrancó cumpliendo un sueño en lo personal, en lo práctico salimos muy poco -de enero a marzo- y después empezamos a tratar de recibir videos para que el área esté activa. Se me ocurrió poner nuestros propios teléfonos, de un grupo de trabajo que son unos fenómenos y que son muchos del interior, para que nos envíen videos; los chicos que quieran jugar en Boca. Nos llegaron videos bien elaborados, con las mejores jugadas, pero lo que más nos llamó la atención fueron la cantidad de videos con chicos con capacidades diferentes donde el padre después te mandaba un mensaje agradeciendo al club porque sus hijos habían tenido la posibilidad de jugar un ratito al fútbol y de mandar ese video a Boca; y que alguien de Boca se había tomado el tiempo de verlo. Eso realmente nos produjo mucha emoción. Vimos los videos y después, como tenemos contactos en todas partes del país, nos comunicábamos con los entrenadores o profes y ahí nos daban un pantallazo del jugador que nos interesaba. Investigamos mucho, charlamos con los clubes y empezamos a mostrar cómo trabajamos en Boca sobre todo en el AMBA donde la competencia en los baby es atroz. Respetamos el club de origen, respetamos los convenios y cuando se empezó a levantar las restricciones se empezaron a traer esos chicos. Así que estamos con toda esa base de datos con chicos que pudimos ver y en juveniles pudimos ir trayendo jugadores de a dos o tres, con apto médico e hisopado negativo. Están dos o tres días, entrenan y se van, no están en la pensión porque la pensión está en burbuja, pero lo hacemos como podemos.

Diego Medina: “No alcanza con jugar bien, necesitás cultivar tu intelecto”

¿Cómo trabaja el área de captación?

Estamos permanentemente en Ezeiza, en el club. Traemos chicos del interior a temprana edad para explicarle todo y si hay un chico que veo que le puede costar, hablo con los psicólogos para ver cómo sigue en el colegio. Estudiamos las necesidades y estamos en contacto directo con entrenadores, no traemos chicos y los dejamos ahí, los acompañamos en la formación porque eso siempre me dio resultado. A las 8 de la noche, por ejemplo, todos los días me voy a la pensión y les pregunto a todos qué necesitan, cómo entrenaron, charlo y los acompaño. Al estar todos los días tenemos un mapa de las necesidades de cada categoría. Actualmente Boca no tiene convenios con ningún club, cuando el Consejo de Fútbol me diga que empiece y hay un club que tiene buenas instalaciones, que tiene buena formación lo hacemos. Tenemos técnicos satélites en todo el país, nos tiran datos, no son empleados del club y son solo amigos. Con eso también investigamos, todas las personas del área tienen un recorrido importante con muchos contactos en todo el país. Tenemos un proyecto con la idea de ir pronto a ver solo entrenamientos y no hacer pruebas, al menos mientras dure la pandemia. No hacemos pruebas masivas porque hoy Boca junta miles de chicos.