Un grupo de investigación de UTN San Francisco se encuentra embarcado en un ambicioso proyecto: compartir sus conocimientos con empresas que buscan actualizarse tecnológicamente en sus procesos, con la finalidad de que logren una transformación digital.

Se trata del grupo “Capacitación, Investigación, Paradigma, Industria 4.0” (CIPI 4.0) que, en este caso, se encuentra acompañando a una serie de empresas relacionadas a la maquinaria agrícola de la provincia de Córdoba.

El trabajo se articula a través de dos cámaras: la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (AFAMAC), que plantea la demanda, y la Cámara de Industrias Informáticas, Electrónicas y de Comunicaciones del Centro de Argentina (CIIECCA), que acerca las soluciones. En conjunto lanzaron el programa MA.Te 4.0 (Maquinaria Agrícola + Tecnología 4.0).

Este proyecto tiene una serie de etapas bien definidas. En primer lugar, una de autodiagnóstico realizado por las empresas participantes. Otra etapa de relevamiento en las plantas, a cargo de los profesionales de la Facultad Regional San Francisco de UTN. En tercer lugar, con los resultados del diagnóstico en mano, una etapa de vinculación que cruzará la oferta de CIIECCA con la demanda de AFAMAC para finalmente llegar al momento de desarrollo, donde se buscará implementar la tecnología en las industrias.

El comienzo

Ezequiel Gribaudo, uno de los integrantes de CIPI 4.0, explicó a El Periódico que el proyecto “trata de acercar tecnología o de tecnificar a las empresas de AFAMAC, ante la necesidad de empezar a usar tecnología en los procesos de manufactura”. Agregó que son empresas en su mayoría “muy rudimentarias en su fabricación”, sobre todo de la parte de autopartes agrícolas.

El trabajo comenzó con un taller de transferencia digital, para lo que se necesitaba un organismo de capacitación. De esta forma se realizó el contacto con UTN San Francisco.  

El proyecto empezó con dos jornadas de capacitación, en febrero del año pasado, a modo de taller. De las mismas participaron mandos medios o dueños de empresas de AFAMAC.

“Dentro del taller se utilizaron herramientas periféricas para medir el índice de maduración digital. Se utilizó una herramienta de autodiagnóstico, que refleja un poco la autopercepción que tiene cada empresa en cuanto a cuán tecnificada está, cuánta madurez digital tiene y se hicieron capacitaciones de varias tecnologías o herramientas que rodean al concepto de Industria 4.0”, contó Gribaudo.

Avances 

Tras el autodiagnóstico, la segunda etapa comprendió un relevamiento de la madurez digital por parte de los profesionales, es decir, un trabajo en campo. De alrededor de 30 empresas que habían participado al taller, 12 resultaron seleccionadas por las cámaras para participar de esta etapa.

El informe consta también de un bloque esencial, que es oferta tecnológica. Dentro de este bloque, desde UTN se sugieren, en función de cada empresa y sus características, entre tres y cinco aplicaciones de grados tecnológicos para sus procesos, las que la empresa puede llegar a implementar a corto o mediano plazo.

“Estas implementaciones tienen que ser de rápida aplicación, para tratar de obtener resultados lo más rápido posible, entonces se sugiere en principio que sean aplicaciones pequeñas. Además tienen que tener la potencialidad de ser escalables a lo largo del tiempo, es decir, que pueden ir haciéndose cada vez más grandes o siendo cada vez más transversales a los procesos de la empresa”, sumó Gribaudo.

Rol de UTN

Ahora entre las cámaras, tomando los informes que hizo UTN San Francisco, se clasificarán y ordenarán todas las ofertas tecnológicas para ver cuáles son las empresas que potencialmente pueden prestar esos servicios.

Oscar Rete, director de posgrado y subsecretario de Vinculación Tecnológica, destacó el trabajo de UTN San Francisco, a través del área que preside: “La razón de ser de la universidad tecnológica es cómo se vincula el conocimiento que tenemos nosotros dentro de la universidad con las necesidades tecnológicas que hay en el medio”, afirmó.

Tras ello, agregó: “Con esta actividad demostramos la experiencia, los conocimientos y las habilidades de quienes conforman los grupos de investigación. Pueden aportar a las empresas del medio mucho más que lo académico, haciendo un trabajo de campo”.

En la misma línea, Alberto Toloza, decano de UTN San Francisco, recalcó el rol de la universidad para con la sociedad: “Estamos posicionándonos en transferir herramientas, procedimientos, planificación, instrumentos que se generan en la universidad, se estudian, se profundizan, se actualizan y que apoyan al sistema productivo. Unos 20 años atrás en la universidad se empezó a hablar de calidad total y las empresas por allí no tenían una idea de lo que era. Hoy ya se habla de industria 4.0, de transformación tecnológica, de aplicación de herramientas tecnológicas, de lo que significa el pasaje desde la actividad manual, la automatización de distintas actividades”.

Investigadores de UTN acompañan a empresas agrícolas en el mejoramiento de procesos

Por último, Toloza sostuvo: “Lo que buscamos aquí es este valor agregado que tiene que ver con la formación, la actualización, la neutralización o la hospitalidad que te da la universidad y la contratación, ejecución e implementación de la industria 4.0. Seguramente la podrán llevar adelante equipos profesionales que hayan egresado de esta u otra universidad. Nosotros vamos a dar una mirada general de la implementación y el seguimiento. Nosotros no estamos haciendo asesoramiento a la empresa, estamos analizando cómo están ejecutando estas herramientas para darles un aporte a las cámaras y que puedan generar políticas de apoyo, de inducción, de mejoramiento. Ese es otro rol de la universidad”, concluyó el decano.