Hidrocefalia, la causa de neurocirugía más frecuente en niños: requiere un rápido tratamiento

Salud 13 de enero de 2020
Es la acumulación anormal del líquido cefalorraquídeo. En gran parte de los casos se trata apenas nace el bebé y no deja secuelas.
Raúl Villafañe
Raúl Villafañe, médico neurocirujano y neurocirujano endovascular.

Al momento de hablar de neurocirugías infantiles, una de las más frecuentes se realiza a causa de malformaciones congénitas producidas durante la gestación, como la hidrocefalia.

Según explicó Raúl Villafañe, médico neurocirujano y neurocirujano endovascular (MP 16012/6) la hidrocefalia es la acumulación anormal del líquido cefalorraquídeo. “Es un líquido que circula por dentro del cerebro en unas cavidades que tenemos que se llama ventrículos y a su vez rodea al cerebro. Esto tiene varias funciones. Entre ellas, que nosotros no sintamos que llevamos 1200 gramos, que es lo que pesa el cerebro, porque eso sería muy incómodo, es por ello que flota en ese líquido”, aclaró.

En cuanto a por qué se produce, el profesional mencionó dos causas: “Pueden ser obstructivas, cuando hay un impedimento a la circulación de ese líquido y entonces empieza a acumularse. O comunicantes, cuando no hay ninguna dificultad de circulación del líquido pero no se reabsorbe en el torrente venoso”, agregó.

En el embarazo

Villafañe comentó que en la actualidad se pueden hacer diagnósticos intrauterinos, un gran avance: “Incluso hay técnicas neuroquirúrgicas para tratar la hidrocefalia intrauterina, las cuales se realizan en algunos centros. Lo que se hace es una perforación para que ese líquido que se está acumulando pase y siga circulando”.

En ese sentido, el neurocirujano advirtió los posibles riesgos. “Ya sabemos que si uno estimula el músculo uterino se pueden empezar a desencadenar contracciones. La realidad es que se hace en contados centros donde obviamente tienen mucha experiencia en este tipo de intervenciones”, comentó.

Otra alternativa

En la mayor parte de los centros, aseguró Villafañe, con el diagnóstico en mano se espera a que el bebé nazca. “Una vez que el niño está estabilizado, dependiendo de la seriedad de la hidrocefalia, porque a veces el cerebro queda reducido a una lámina y todo lo demás es líquido, se coloca una válvula que no es otra cosa que un bypass, un puenteo. Hacemos un puente, un pequeño orificio en el cráneo del bebé, que no es óseo sino cartilaginoso, y se coloca una sondita en una parte estratégica para que pueda alcanzar todo el líquido acumulado, y eso es todo lo que se hace intracerebral”, apuntó.

Y continuó: “Todo lo demás es por fuera del cráneo. Se coloca una válvula unidireccional, que funciona sola pero tiene un pulsador que si vos lo apretás vas a poder empujar líquido hacia adelante, fuera del cerebro, y si lo soltás hay una válvula que cierra para que el líquido no se vuelva. Obviamente hay muchos modelos de válvulas”.


¿Por qué actuar rápido?

 Respecto a la posibilidad de que queden secuelas, el médico refirió: “Si la malformación es solamente la hidrocefalia, no quedan secuelas. Una vez que uno hace ese gesto quirúrgico, ese cerebro que estaba hecho una lámina de menos de 2 milímetros empieza a expandirse como una esponja  y a ser como realmente es”.

“Pero hay una cuestión lógica, mientas más comprimido esté el cerebro, menos posibilidad de irrigación tiene. Entonces cuando saco el líquido, el cerebro vuelve a tomar su volumen pero si hubo alguna parte que sufrió alguna falla de irrigación pueden quedar secuelas. Por eso, cuanto más precoz el tratamiento, mejor”, finalizó.


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