Una multitud copa las piletas municipales cada día y las inscripciones siguen abiertas

Local 08 de enero de 2020
Se enseñan clases de natación para diferentes edades y también adaptada. Se trabaja con cupos limitados y por períodos de 15 días. Deporte, recreación y sociabilización dentro y fuera del agua.
pileta municipal
Las piletas municipales, una opción en el verano de muchos sanfrancisqueños

Daniel peina sus canas mojadas con la mano y sonríe. Las gotas de agua corren por su rostro, las seca y comenta que el Polideportivo Municipal le encanta. Detrás suyo la pileta semi olímpica, la última que se construyó en el predio de Dominga Cullen al 700, de 25 metros de largo por 12,5 de ancho, está casi repleta de jóvenes que nadan y realizan piruetas. A escasos metros se ubica la pileta integradora, del mismo largo que la otra aunque con la mitad del ancho, donde también hay movimiento de gente.

Nada mejor que el agua para frenar el calor agobiante de enero. Y en este espacio, ambos “piletones”, como las llaman quienes las disfrutan, se disponen cada día –de 9.30 a 12 y de 16 a 19- para recibir a más de 200 personas, tanto por la mañana como por la tarde, que llegan no solo para refrescarse sino para ser parte de un ámbito amistoso, recreativo y donde existe contención social.

“A mí me encanta venir porque la paso muy lindo. No solo nadamos, hacemos otras actividades y desayunamos todos juntos”, aclara Daniel, uno de los más asistentes más veteranos. A su lado, Elías asiente cada frase de su “amigo” y comparte.

Además de las piletas, el Polideportivo Municipal posee sus respectivos baños con vestuarios, un salón de usos múltiples y hasta un albergue: “En cuestión de infraestructura no hay nada que envidiarles a los clubes de la ciudad”, reconoce a El Periódico el director de Deportes del municipio, Juan Iturburu.

De fondo la música no para, el sol tampoco y los bañistas menos.

plan verano polideportivo (2)

Cupos y períodos  

Los que disfrutan la pileta lo hacen por el período de 15 días, con un cupo máximo de 45 personas desde los 6 años en adelante en la escuela de natación convencional. Culminado ese espacio de tiempo, se renueva la gente. En tanto, las inscripciones no cierran en verano, por lo que todavía se puede sumar gente. Claro que si el cupo está completo, se abre una lista de espera.

El límite, cabe aclarar, no corre para quienes asisten a las clases de natación adaptada, muchos de ellos provenientes de distintas instituciones de la ciudad.  

Por la tarde es el turno de pileta para adolescentes, adultos, libre, competitiva y gimnasia en el agua.

Iturburu aclaró que las actividades “son para todos los ciudadanos que quieran aprovecharlas” e informó que el único requisito es que cuenten con un certificado médico que deben presentar en las oficinas del predio cuando realizan la inscripción. Quienes deseen hacerlo pueden inscribirse de lunes a viernes de 7.30 a 12.30. En el caso de ser menor de edad deberá estar acompañado por sus padres o un tutor.

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El funcionario contó que el cupo limitado es para lograr que los profesores brinden una clase tranquila y segura, buscando que los grupos no se superpueblen.

Sobre el objetivo, Iturburu destacó el carácter social y deportivo en las actividades de verano: “No queda nadie afuera, viene gente de menores recursos, pero también de clase media, además está el espacio para personas con discapacidad y abarcamos una gran franja etaria desde los 6 años”, resaltó.

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